Literatura infantil: situación y perspectivas




En estos días se ha publicado el Anuario Iberoamericano de Literatura infantil editado por la Fundación SM. Aunque se llama "anuario" en realidad recopila información de tendencias y libros publicados durante 2017 y 2018.  Dentro de la opacidad de nuestros mercados sobre edición, se trata de los datos más recientes que podemos encontrar y nos dicen mucho acerca de lo que ha pasado y será un punto de referencia para ver cómo sigue la producción de LIJ después de este parón mundial por el coronavirus.  Voy a comentar algunos de los datos que presenta.





Generalidades //


María Beatriz Medina de El Banco del Libro, se anima a dar algunas pinceladas sobre la producción en Iberoamérica. Y digo pinceladas porque a estas alturas del siglo XXI es imposible conocer al detalle la enorme producción. Solamente en España hay casi cien editoriales (grandes y pequeñas) que publican literatura infantil y la solicitud de isbn para este género suele alcanzar los 9000 números al año (más de 24 libros diarios). 
María Beatriz insiste en la dificultades políticas, económicas y sociales en toda América Latina y trata de ser positiva: hay más editoriales, más librerías y los premios resaltan libros en esta enorme producción que muchas veces se alimenta de convocatorias oficiales para sobrevivir. La escuela, el gobierno y las librerías (en menor medida) son las que facilitan el acceso a estos libros. En su texto, destaca por grupos, la producción y las tendencias son crecimiento de libro álbum, narrativa, poesía y libros inspirados en tradiciones orales, aunque también hay lo que llamamos "libros para", pseudo literatura que busca con textos fáciles, brindar ayuda a mediadores en temas de psicología o educación de la infancia. Luego hace un extenso repaso por edades, incluye libros informativos y concluye explicando la dificultad de "mover" todos estos libros por el continente, un tema complejo que impide muchas veces disponer de libros de mucha calidad en otros países.


Argentina //
Karina Micheletto es la encargada de contarnos qué ha pasado en Argentina. Ella habla desde un primer momento de un "panorama trágico" con un enorme decrecimiento tanto en la producción como en el consumo. Dentro de la edición general, la LIJ supone un 20%, superando incluso el porcentaje dedicado a la literatura. Su texto tiene muchos datos e insiste en la fuerte dependencia del sector en la escuela y en los planes estatales para salir adelante. En Argentina hay 17 sellos pequeños (publican unos 5 títulos al año), 25 medianos y 15 grandes, que luchan por mantenerse y ofrecer variedad de temas y estilos. ¿Cuáles son las tendencias en ese país? Por un lado, los libros "para niñas" o que basan su estrategia en la visibilidad del género femenino. Un aumento de libros para primeros lectores, y mucho libro álbum aunque no siempre de buena calidad, como muestra que el premio A la orilla del viento (FCE) quedara desierto en su convocatoria del 2017. 
En Argentina, las estadísticas permiten separar "infantil" de "juvenil" y en esta última categoría, la autora indica que hay muchos libros con temas como la memoria, los derechos humanos, los nuevos modelos de familia, la igualdad de género o la justicia social. 
También destaca los homenajes a Graciela Montes y Liliana Bodoc, así como un detalle de los diferentes premios y los libros premiados.  Por último, destaca el reconocimiento internacional del trabajo de algunas editoriales.



Brasil // 
El título que propone Joâo Luís Ceccantini  no puede ser más desolador: Sobreviviendo a la turbulencia del mercado. La suspensión de pagos de dos de las más grandes librerías del país (Libraría Cultura y Libreria Saravia), con locales en todo el país, fue la confirmación de la crisis que arrastra el país desde el año 2011, con una economía muy debilitada que se refleja en el descenso del 21,7% de la producción entre 2015 y 2018. El presupuesto del gobierno para comprar libros en escuelas y bibliotecas fue 0 reales. Menos libros y menos diversidad, pero el autor apunta a la resistencia de las editoriales para bajar el listón y seguir haciendo libros de calidad, aunque el porcentaje de libros traducidos ha disminuido y se prima autores locales. Libros como los que reseña, merecedores de importantes premios y distinciones, destacando que muchos de ellos fueron escritos e ilustrados por la misma persona en el caso de la literatura infantil. En la categoría juvenil, el mercado sigue produciendo una buena cantidad de libros cuyas temáticas acompañan las inquietudes de jóvenes con temáticas muy variadas. También menciona libros de poesía, género al que incursionan tanto autores consagrados como noveles; libro ilustrado e informativos. 





Chile // 
Constanza Mekis es la encargada de mostrarnos qué ha pasado en Chile. Y allí, el gran programa gubernamental de apoyo al libro parece ser fundamental en el ecosistema de la LIJ: becas, ayudas a la edición, compra de libros, apoyo a las bibliotecas, planes de fomento de la lectura, becas para viajar, concursos, festivales de lectura, y mucha interacción entre todos los agentes implicados donde también participan instituciones privadas. La producción total de libros infantiles supera el 11% del total, y destacan 17 editoriales independientes con una interesante producción de la que Constanza destaca el gran aumento de libros informativos. 
Esta saneada situación les permite organizar encuentros y congresos, publicar libros especializados y cohesionar a todos los que están implicados en el mundo de la edición y promoción de la lectura. Aunque en su texto no habla mucho de libros concretos, leer todos los detalles de esta gran actividad son, sin duda, un gran aliciente para toda Iberoamérica.




Colombia // 
Para el panorama colombiano, Beatriz Helena Robledo nos da bastantes pistas sobre lo que está ocurriendo. Una de las más interesantes es la creación de la Asociación de Creadores de LIJ (ACLIJ) que, con solo 29 miembros, organiza variadas e interesantes actividades en torno al libro y la lectura: festivales que transcurren en librerías, concursos de lectura y escritura, y otras actividades coordinadas con instituciones públicas que mueven los libros en la ciudad de Bogotá. Si bien Colombia no es una de las mayores productoras de libros de Iberoamérica (con una media de 870 títulos por año entre traducciones y propios), la creación de un catálogo de derechos de LIJ Colombia destaca los más de 300 libros nacionales que son revisados en función de su calidad. 
Entre las tendencias temáticas, Beatriz destaca la producción de libros con "temas adultos", libros que no consideran la infancia como algo lúdico. A esto se añaden libros con intenciones didácticas y moralizadoras, una literatura instrumentalizada que supone una involución en temas y maneras de aproximarse a los pequeños, pero guiados sin duda por una demanda educativa y parental. 
Beatriz hace un repaso por lo más destacado de 18 editoriales: desde consagradas como Babel Libros, Cataplum, Tragaluz, GatoMalo, o Rey Naranjo, a otras pequeñas como Albaricoque, Apidama, En Tela o Filomena Edita, y repasa también la producción digital de Manuvo y Lúa Books, además de la producción de las "grandes", muchas de ellas vinculadas a ámbitos educativos y, por lo tanto, limitadas en cuanto a temáticas. Por último, menciona libros premiados o presentes en prestigiosas listas, así como festivales y encuentros. Una producción, como ella dice, aumentó en cantidad, pero no en calidad. 



Ecuador // 
Leonor Bravo es la encargada de resumir lo producido en Ecuador que, aunque modesto, tiene como novedad un Plan Nacional de Lectura auspiciado por el Gobierno desde el 2017. Con poco más de 400 títulos publicados en el 2018 se observa un gran crecimiento debido sin duda a este impulso estatal.  Leonor repasa, editorial por editorial, los títulos más destacados, así como las diferentes ferias, encuentros y actividades en Bibliotecas o espacios públicos. 



España // 
A José Luis Polanco de la revista Peonza, le ha tocado contarnos lo que pasa en España. Si bien es cierto que es uno de los países con más producción, José Luis alerta de que el 40% de la población no lee nunca, aunque los niños entre 6 y 9 años lo hacen regularmente. El panorama parece muy saneado, según José Luis: muchos libros y nuevas editoriales con una oferta que, sin embargo, incluye muchos libros prescindibles y pide más exigencia a la producción. Entre las tendencias, además del libro ilustrado, marca dos en especial: los libros sobre inmigración y los relativos a mujeres. Fantasía, clásicos, tramas realistas, poesía y teatro, y cómic. Destaca la gran producción con algunos ejemplos de libros álbum, libros para él muy singulares y algunos informativos. Termina su repaso con los homenajes habidos, los eventos más destacados y hablando de autoras que nos han dejado en esos años.

Otras lenguas: catalán, gallego y vasco //
Joan Portell Rifà hace el panorama en catalán e indica la constante reivindicación de obras en esta lengua, la falta de estrategias para animar a los adolescentes y algunos eventos, como ser el país invitado en Bolonia que se complementaron con diferentes exposiciones dedicadas al pasado. Para Isabel Soto y Xabier Senín, que presentan la producción en gallego, destacan la buena producción y heterogeneidad de la misma, el aumento de firmas femeninas y las nuevas generaciones de ilustradores, aunque sigue siendo una lengua minoritaria de lectura. Por último, Xabier Etxaniz y Karla Fernández de Gamboa dedican su texto al vasco que, aunque hubo una campaña por parte del Gobierno vasco para animar a la lectura, falta mucho por hacer. Falta poesía, falta más lectura en esa lengua y lo más destacado es la producción de libro álbum.




México //
Juana Inés Dehesa no puede evitar plantear el escenario mexicano dentro del contexto político. El nuevo gobierno ha desmantelado planes y direcciones estratégicas durante los últimos cuarenta años ha creado incertidumbre y parálisis en todos los sectores que trabajan con la lectura. La gran dependencia de programas estatales que llevan decenios cumpliéndose es una parte del trabajo de Juana para explicar la situación actual de desamparo. Más allá de mencionar dos títulos que le parecen interesantes, presenta un listado de libros publicados por editorial, lo que resulta muy interesante, aunque no nos dice mucho sobre tendencias temáticas y autores.





Perú //
El panorama de Perú nos lo trae el escritor Rubén Silva. Un mercado pequeño, habitado por pocas editoriales que vinculan su producción, en muchos casos, a la escuela y sus demandas. Hay poco libro álbum en Perú: es costoso y el mercado es pequeño y se apoya mayoritariamente en los premios. La mayoría de la producción es narrativa, a la que hace un buen repaso hablando de bastantes libros y menciona igualmente los libros inspirados en tradiciones orales. Un mercado pequeño y frágil, a expensas de situaciones políticas cambiantes.




Puerto Rico //
Dinah Kortright Roig comienza su texto hablando de tormentas tropicales y tornados, pero sin querer hacer ninguna analogía. A finales de 2017 dos huracanes devastaron la isla, con todo lo que esto significó para reconstruir el país mientras los libros quedaban relegados a un segundo plano. En su repaso, indica la dificultad de determinar una definición precisa para LIJ: bajo esta etiqueta se engloban todo tipo de libros: libros para alfabetizar, libros de actividades, y lo más destacado proviene de las convocatorias de premios, como el de SM, que da la oportunidad a muchos escritores e ilustradores, a desarrollar su trabajo.  Entre los temas recurrentes de la producción en Puerto Rico destaca: el huracán, el coquí, la herencia taína, la emigración y la ecología, y comenta ampliamente un variado surtido de libros.
Finaliza su texto contando diferentes actividades y organizaciones que se dedican a la promoción de la lectura, así como librerías y espacios públicos. El reto que parecen tener es conseguir una buena alfabetización literaria en los niños, sabiendo que muchos jóvenes dejan la isla en busca de oportunidades en Estados Unidos.



República Dominicana //
En un país donde todavía se discute si promoción a la lectura es aprender a leer y escribir, dice Géraldine de Santis, hay muchos retos por cumplir. Faltan encuentros, conferencias, lugares de reflexión para crear puntos de partida, menos libros didácticos y más fantasía.




Estados Unidos //
Aunque no sabemos muy bien qué pinta Estados Unidos en este panorama "iberoamericano", Sergio Andricaín y Antonio Orlando Rodríguez enfocan su trabajo a la producción en habla hispana. Aunque la edición de LIJ en EEUU es grande, la proporción de mercado en español sigue siendo minoritaria. Preguntan a diferentes colegas (libreros, distribuidores y editores) que trabajan con libros en español y, a través de ellos, vamos teniendo algunas pinceladas sobre lo que ocurre: programas de bilingüismo, mayor calidad en las traducciones, dificultad de encontrar a lectores en lengua materna que rechazan para integrarse mejor, así como iniciativas en el ámbito digital.
Un exhaustivo repaso a las novedades en español publicadas allí nos da una buena idea de lo que se hace, se busca y se promociona.


Coda: Ni Bolivia, ni Centroamérica, ni Cuba ni Venezuela figuran en este repertorio. Los dos primeros merecerían un espacio sin duda y de los dos últimos, tal vez, hablar de autores que viven fuera de sus países pero escriben y publican LIJ.


Por último: Si quieres descargar el informe para leerlo completo, puedes hacerlo aquí.

7 comentarios:

  1. Ana, admiro y agradezco mucho tu trabajo. Y tu generosidad.

    Sabes de algún curso online para recomendar?

    Desde Argentina, te envio un abrazo!!!

    Clara
    @librosperros

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    Respuestas
    1. ¡Hola Clara! Gracias por tu lectura. Sobre cursos online, nuestra escuela va a regresar en breve con cosas muuuuy interesantes. Un saludo

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  2. Gracias por tu resumen, me dejó con curiosidad y voy a revisar el archivo completo. Saludos!!

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  3. ¡Bolivia algún rato ya puede participar!

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