"El libro en papel tiene el futuro asegurado" Entrevista a Mercedes Bouzo, Narval editores

La semana pasada apareció la entrevista a Verónica Uribe, realizada por Bernardita Cruz en el marco del máster Gretel y mi curso Editar para niños: cómo se construye un catálogo. La entrevista que hicieron Nieves Muñoz y Ana Paula Tósca a la editora de Narval, Merceces Bouzo, es igualmente interesante, y me gustaría compartirla en este blog. Mostrar el trabajo de los editores, sus retos, sus dificultades y alegrías, me ayuda siempre a pensar en el largo proceso que significa que un libro llegue a las manos de los lectores. Con editores sensibles, inteligentes y que piensan su trabajo para niños y no para el mercado, no sólo la producción de libros infantiles se ve enriquecida, sino también nuestro trabajo.



Por Nieves Muñoz y Ana Paula Tósca

ENTREVISTA A MERCEDES BOUZO, NARVAL EDITORES
Narval comienza su increíble andadura en 2010, hace apenas seis años. Es una de las pequeñas editoriales que se han aventurado no sólo en el mundo del álbum ilustrado sino también en el de la narrativa infantil y juvenil de calidad.
Desde sus inicios han apostado por autores e ilustradores españoles, sirviendo de plataforma para creadores noveles, como el hoy consagrado Adolfo Serra, quién ganó el Premio Dragón Ilustrado 2011, por su increíble álbum Caperucita Roja publicado en esta casa. Aunque también cuentan con el apoyo de autores reconocidos y galardonados con los premios nacionales más importantes de literatura e ilustración: Joan Manuel Gisbert, Premio Nacional de Literatura Infantil y Juvenil, Carlo Frabetti, Premio Barco de Vapor o Emilio Urberuaga, Premio Nacional de Ilustración, entre otros.
En su catálogo encontramos mayoritariamente álbumes y libros de creación propia, títulos nada comerciales, como ¿Sales a jugar? de María Pascual, Glup de Daniel Piqueras o el asombroso e inclasificable El coche de bomberos ligeramente defectuoso” con el que Donald Barthelme obtuvo el Premio Nacional en Estados Unidos en 1972. Esta pequeña editorial parece no temerle a nada, ni siquiera a la crisis.
¿Cómo y por qué nace Narval? En comparación con los 6 años anteriores, ¿creen que las dificultades son ahora mayores?
MB_ Narval la fundó Eva Metola Bouzo en 2010. Su idea era huir de lo políticamente correcto para ofrecer a los niños unos libros más cercanos, sin moralejas, sin tabúes. Libros que apoyen la inteligencia y que fomenten la creatividad y la imaginación infantil, pero sin intención pedagógica.
Eva dirigió la editorial durante tres años. En octubre de 2013 falleció y gracias al apoyo y empuje de amigos, escritores e ilustradores y distintos libreros, decidimos seguir adelante, manteniendo la idea original de Eva.
La segunda etapa de Narval comenzó en 2013 con el nacimiento de Calvino, de Carlo Frabetti con ilustración de Patricia Metola, Tac, tac, plof, de Minia Regos y Pepe Monteserín, y El coche de bomberos ligeramente defectuoso, Donald Barthelme. Libros totalmente narvalianos.
Esta segunda etapa comenzó con muchas dificultades. El panorama editorial había cambiado con el nacimiento de nuevas editoriales que surgieron tras la debacle de los despidos en los grandes grupos editoriales. A esto se sumó el cierre de la distribuidora con la que habíamos trabajado hasta ese momento. Pero el proyecto con el que Eva soñaba nos sirvió de acicate para continuar adelante a pesar de las dificultades.


Eva Metola

¿Cuál fue el primer libro que publicó la editorial?
MB_ Narval nació con tres títulos: Mani Orejas de Luna, escrito por Lola Guerrera e ilustrado por Adolfo Serra, en la colección narrativa infantil; La primera palabra de Mara, de Ángel Domingo y Miguel Tanco, y La princesa feliz, de Carlo Frabetti con ilustración de Patricia Metola.
¿Qué es un libro para niños? ¿Qué diferencias hay entre publicar libros para niños y publicar libros para  adultos?
MB_ Ninguna diferencia. Se trata siempre de buscar un buen libro que divierta, que apasione, que entretenga, que emocione. Nosotros, además, exigimos una muy buena ilustración porque concebimos los libros al 50%, es decir, damos un valor equivalente a texto y a ilustración.




La relación con los autores es una de las tareas más importantes que tiene que saber gestionar un editor. Teniendo en cuenta que, en vuestro caso, muchos son autores noveles que más tarde o temprano se darán a conocer y serán requeridos por otras editoriales, ¿cómo hacen para que continúen en el catálogo?
MB_ Los buenos libros tienen detrás personas especiales con la que establecemos una relación que trasciende por lo general la de editor-autor. Nuestros autores sienten un cariño especial hacia Narval, el mismo que sentimos nosotros hacia ellos. Así que es fácil.
Como editores, ¿hasta qué punto creen que deben tenerse en cuenta las tendencias del mercado?
MB_ Las tendencias del mercado no son algo que surge de la nada, normalmente están alentadas por los grandes grupos, por lo que no nos sentimos muy a gusto ahí. Procuramos ser fieles al espíritu narvaliano, que no siempre coincide con las tendencias del mercado.
 ¿Creen que la literatura infantil y juvenil tiene un poder transformador o debería tener un poder transformador en la sociedad?
MB_ Siempre hay un antes y un después tras la lectura de un buen libro. Es decir, los buenos libros nos transforman, nos ayudan a crecer como seres humanos. Pero el poder transformador está en la cabeza de los niños, el libro solo activa un click.




¿Qué opinión te merecen las políticas culturales de nuestro país? ¿Se apoya lo suficiente la cultura y el mundo del libro?
MB_ En general, me parecen muy pobres. Es una de las asignaturas pendientes de este país. No se trata tanto de subvenciones, ayudas... Sino de una auténtica política educativa que potencie la lectura. No nos convence que obliguen a leer libros que no resultan atractivos a los niños, esto produce un lógico rechazo, somos más partidarios de seducir, de atraer con textos que ellos sientan cercanos. Si los dejamos libres, ya llegarán a los libros que consideramos “necesarios”, sin que haya que obligar.
Estamos en un momento de cambio, en el que conceptos claves para el mundo de la literatura como “lectura” y “libro” se están transformando debido a las TIC (Tecnologías de la Información y la Comunicación). ¿Cómo ves el futuro de la edición, y en particular de la literatura infantil, crees que es un buen momento para hacer algo diferente o al contrario?
MB_ Tal vez me equivoco, pero creo que el libro en papel tiene el futuro asegurado. A los niños les encanta sentir el libro: pasar las páginas, recorrer con los dedos una imagen... A mí personalmente me gusta hasta el olor.
Un título del que se sientan orgullosos.
MB_ Es muy difícil elegir entre los hijos. A todos les tenemos el mismo cariño. Quizá Tac, tac, tac, plof. Es un libro precioso, con unas ilustraciones maravillosas de Minia Regos, pero además la protagonista se llama Eva, como nuestra Eva, y está dedicado a sus dos hijos por un gran amigo de Eva como es Pepe Monteserín, autor del texto.



¿Cuáles son los criterios para seleccionar los libros que publican?
MB_ Ya lo he comentado antes. Un libro que emocione y divierta. La calidad, ese algo tan difícil de definir que hace de un libro algo especial.
Un título de otra editorial que te hubiesen gustado publicar.
MB_ Por ejemplo, La mosca fosca o Matilda, pero la lista podría ser larguísima. Cada día descubro uno del que digo: «Qué pena que no lo hayamos publicado nosotros». En este momento hay muchas y muy buenas editoriales, así como ilustradores de primer nivel.
Por último, ¿Qué consejos le darías a los nuevos editores que están comenzando su andadura para sobrevivir en este mundo?
MB_ Que le pongan corazón y fuerza para luchar.
Muchas gracias por tu tiempo Mercedes, ha sido un placer tenerte.
MB_ Gracias.






No hay comentarios:

Publicar un comentario

Tarambanea por el blog

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...