lunes, 2 de marzo de 2015

Mapa de la edición independiente de libros para niños (VI): Chile

Nuestro mapa de editoriales independientes de literatura infantil viaja ahora al sur del sur, a ese país que es como una isla: cercado por el desierto al norte, la cordillera al este y taponado por los glaciares al sur. Chile: país de grandes poetas y escritores, con un mercado editorial lleno de dificultades (falta de lectores, un iva voraz del 19% en los libros, y un sistema bibliotecario apenas creciente en los últimos años), se ha revelado un productor singular de libros para niños. En este largo y detallado artículo escrito por tres colegas que, simpáticamente, se autodenominan "los Teos" (¿adivinan a quién homenajean?), nos presentan un cuidado y detallado panorama donde los libros, a pesar de todo, se hacen con calidad, cuidado y belleza. Gracias, María José, Constanza y Pablo.  Pasen y lean...

Editoriales independientes de LIJ en Chile
Constanza Ried S.
María José González C
Pablo Álvarez F.

Cuando Ana Garralón nos solicitó hacer un recorrido por las editoriales independientes chilenas de LIJ nos pareció una solicitud casi evidente. Inmediatamente se nos vinieron a la cabeza algunos nombres de editoriales que suenan y resuenan hace algún tiempo con autores, ilustradores, colecciones o títulos conocidos. Sin embargo, a la hora de hacer justicia al medio editorial chileno de libros para niños y jóvenes la petición de Ana empezó a tornarse difusa. ¿Qué debíamos entender por editoriales independientes en el medio editorial chileno? ¿Independientes de qué? ¿De las multinacionales, del Estado, de las asociaciones gremiales, de los grupos religiosos, de las vicisitudes del financiamiento? ¿Cómo debíamos seleccionar a las editoriales de este artículo, que de repente parecían muchas –casi demasiadas- sin dejar fuera a ninguna relevante o parecer arbitrarios y parciales en nuestro juicio?
Luego de muchas lecturas, conversaciones, discusiones, discrepancias y retrasos en la entrega de este breve artículo, tomamos la decisión de “rayar la cancha” como se dice en Chile. Es decir, de establecer un marco para delimitar y transparentar nuestros criterios de selección de las editoriales chilenas independientes de LIJ.
¿Qué entendemos por editoriales independientes?
Para efectos de este panorama editorial, definimos que las editoriales “independientes” en Chile son aquellas que cumplen con la mayoría de los criterios expuestos a continuación:
1) No tienen relación directa ni vínculos de dependencia con ningún grupo de poder económico, político o religioso, nacional o extranjero.
2)  Dan cuenta – o al menos lo intentan - de una línea editorial explícita, clara y definida.
3)   Prestan atención –con mayor o menor éxito - a la calidad literaria, gráfica, editorial, y estética.
4) Tienen alguna presencia en el mercado editorial chileno (a través de ferias del libro, librerías, concursos, compras públicas y otros)
5)   Han recibido premios, distinciones u otros reconocimientos nacionales o internacionales (Medalla Colibrí, Marta Brunet, Amster-Coré, Cámara Chilena del Libro, Altazor, Lista de Honor de IBBY, White Ravens, Bologna Ragazzi, los mejores del Banco del Libro, Recomendados Comité Evaluación del Centro Lector de Lo Barnechea)

Principales editoriales independientes de LIJ en Chile
A partir de esta definición, distinguimos un grupo acotado de editoriales independientes de LIJ que han nacido y crecido a partir de los años 90. Con el retorno a la democracia en Chile, la LIJ experimenta cambios positivos y auspiciosos que repercuten en el surgimiento y consolidación de estas editoriales. Algunos de ellos son los siguientes:
a.       Implementación de bibliotecas en todos los establecimientos escolares subvencionados del país (más de 10.000 en 20 años).
b.      Creación de un sistema nacional de bibliotecas públicas a partir de los años 90.
c.       Implementación progresiva de bibliotecas regionales en todo el país
d.      Formulación y ejecución de un plan nacional de fomento de la lectura desde el año 2006.
e.      Presencia de empresas y donantes privados en el ámbito del libro y la lectura a través de la Ley de Donaciones Culturales.
f.        Aparición de corporaciones y fundaciones dedicadas a la LIJ y el fomento lector (La Fuente, Había una Vez, Lectura Viva, Giracuentos, Mustakis y otras)

En este contexto, agrupamos las editoriales independientes chilenas dedicadas a la LIJ en tres grandes grupos:   editoriales emergentes; pequeñas editoriales y grandes distribuidoras; y editoriales consolidadas.

                                I.  EDITORIALES EMERGENTES

En los últimos años han proliferado pequeñas editoriales con trabajos interesantes.
Por su corta edad y su catálogo restringido, no es posible todavía asegurar si se trata de iniciativas sólidas o meras aventuras editoriales, pero merecen sin duda una mención en este panorama.

Con tan solo dos años y dos títulos publicados, Grafito Ediciones se ha hecho un lugar en las nuevas propuestas editoriales de libros para niños y jóvenes. El niño que quería ser gato (2013), de Carolina Castro y Frannerd, con sus ilustraciones de estilo pop y colores expresivos, con sus acertados tránsitos entre el humor gráfico y el manga, no pasó desapercibida como primera publicación.

Sin embargo, la obra que posicionó a la editorial en un lugar de alta visibilidad fue Niños (2013), de María José Ferrada y Jorge Quien. La poetisa chilena devuelve la voz a 33 niños menores de 14 años que fueron víctimas de la violencia política y represiva de la dictadura militar en Chile, realizando un acto simbólico de justicia y reconciliación, un llamado a no olvidar. La autora ha recibido reconocimiento internacional y diversos premios, como el Premio Municipal de Santiago y el Premio de la Academia Chilena de la Lengua 2014.


Irrumpió con fuerza hace un par de años en el medio editorial de la LIJ cuando su primer trabajo  - Tot, de la joven ilustradora chilena Dominique Schwarzhaupt - fue incluido en la lista White Ravens 2013.  En la actualidad cuenta con 4 títulos publicados, que se caracterizan por un fino trabajo en las imágenes y  la buena calidad de sus ediciones.
Dirigida por dos jóvenes emprendedoras, Claudia Olavarría y Ana Cruz, Gata Gorda Ediciones se plantea como una editorial infantil especializada en libros ilustrados y libro álbum, y se autodefine de la siguiente manera: “Nos gusta “gata gorda” porque nos gustan los gatos, especialmente, las gatas. Si son gordas, mejor.  La Gata Gorda es lectora de novelas románticas, de viajes y de aventuras, como Orgullo y prejuicio y Cumbres borrascosas, pero también Los tres mosqueteros. Le gustan las películas en blanco y negro. Le parece que Audrey Hepburn es demasiado moderna y alocada, prefiere a Ingrid Bergman, ya que ama Casablanca (…) Su paso es lento, seguro y cadencioso. No la oirás nunca entrar ni salir de una habitación. Como llega, se va…”

 


En un mercado editorial donde los textos informativos escasean, Letra Capital Ediciones ha hecho un esfuerzo por entregar información de manera atractiva y bien documentada.
Sus 3 libros dirigidos a niños - que también pueden ser usados como una guía de la  ciudad- siguen una línea temática, formal e iconográfica coherente y distintiva, y configuran un catálogo que aporta a la valoración del patrimonio local.
Plaza de armas. El corazón de Santiago (2012) de Vólker Gutiérrez y Pati Aguilera, Cerro Santa Lucía (2012) de Vólker Gutiérrez y Bárbara Oettinger y Para chuparse los dedos. Recetario chileno ilustrado (2013) de Pati Aguilera son los títulos en cuestión.

      Confín
Editorial que tiene un catálogo de 8 libros de LIJ, principalmente informativos.
Con ideas originales, se caracterizan formalmente por la saturación de cada página con imágenes, tipografías diferentes y gran cantidad de contenidos. Este énfasis en lo visual a veces relega los contenidos a un segundo lugar.
El título que ha alcanzado mayor reconocimiento en territorio nacional es Cracks (2013) a cargo de Danilo Díaz, Jennifer King y María Paz Garafulic. El libro es una revisión en imágenes y breves textos de la historia de los mundiales de fútbol.  Ha tenido una buena acogida entre los lectores más pequeños y aficionados al tema, y ha sido distribuido de forma gratuita, sobre todo en regiones, gracias al aporte de privados.

      Quilombo
Fundada en el año 2008 en la Región de Valparaíso, cuenta con algo menos de 20 títulos. Desde sus inicios, Quilombo Ediciones se ha destacado por entregar propuestas arriesgadas en lo formal: libros que experimentan con sus formatos, sus propuestas de diseño, y sus diversas técnicas de ilustración (ver colección Wuawua y Cosmogonías).
Otro de los trabajos de Quilombo ha consistido en recuperar textos significativos de la tradición literaria chilena e ilustrarlos con prolijidad. Es el caso de La negra Ester (2009) y La Araucana (2012) con ilustraciones de Sole Poirot y Alberto Montt, respectivamente.
     

                              II. PEQUEÑAS EDITORIALES, 
GRANDES DISTRIBUIDORAS

En este grupo, consideramos editoriales con pequeños catálogos de literatura infantil y juvenil, que han surgido al alero de distribuidoras o librerías. Distribuyen y comercializan –muchas veces con exclusividad – a prestigiosas casas editoriales internacionales. 

       Ekaré Sur
Fundada el año 2008 por Verónica Uribe (co fundadora de Ekaré hace 35 años), siguiendo con la línea de la editorial venezolana, que se destaca por hacer libros para niños y jóvenes de gran calidad literaria y estética, y por ediciones muy cuidadas. Su catálogo propio es incipiente –cuenta con menos de diez títulos- pero es engrosado con la distribución exclusiva en Chile del catálogo de Ekaré general (más de 250 títulos) y la edición de cuentos e historias para el Kamishibai (pequeño teatro de papel)
En el último tiempo, esta editorial se ha jugado por la exploración de nuevas líneas con acierto y reconocimientos. Son títulos que se apartan de la tradición de Ekaré, conservando la calidad en la dirección de arte y la edición. La novela juvenil ilustrada, Al sur de la Alameda, de Lola Larra y Vicente Reinamontes, fue seleccionada en el catálogo White Ravens 2014. Por otro lado, el libro informativo Ven a ver arte chileno, de Agustina Perera e Iván Larraguibel, ganó la Medalla Colibrí 2014 –entregada por la sección chilena de IBBY. La obra releva el patrimonio pictórico chileno y busca alfabetizar estéticamente a los pequeños de manera innovadora. Una nueva veta que encontramos también en Animalarte, su última publicación que está recién saliendo al mercado.
     
      Liberalia
Liberalia es desde 1997 uno de los gigantes de la distribución de libros para niños y jóvenes en el país. Comercializa varios de los sellos editoriales de LIJ más prestigiosos de España (Barbara Fiore, Corimbo, Kalandraka, Editorial Juventud, Lóguez, Libros del Zorro Rojo, Jinete azul, entre otros), México y Argentina, entre otros países.
Como editorial, hace algunos años publica para adultos y niños, y su catálogo registra alrededor de 15 títulos de literatura infantil y juvenil. Cuenta con proyectos aislados que no se enmarcan en colecciones ni en una línea editorial definida, salvo una leve tendencia a la poesía infantil y las antologías. Los títulos que destacamos son Palabras, regalo palabras, de Cecilia Beuchat, y Breviario mínimo de Diego Muñoz -en coedición con Simplemente editores. Ambos ganaron la Medalla Colibrí 2012, en tanto que la reedición de Matías y el pastel de fresas de José Palomo ganó la Medalla Colibrí 2014.
     
      Catalonia
Surge al alero de las librerías Catalonia. Su catálogo propio en LIJ cuenta con algo más de 10 títulos. Cuenta con tres incipientes colecciones que toman mayoritariamente temas históricos y relatos de pueblos originarios. Distribuyen importantes sellos editoriales como Del naranjo, La brujita de papel, Libros del zorro rojo, Ediciones de la Flor, Losada, Molino, Pequeño editor, entre otros. Recibieron la Medalla Colibrí 2012 por Aventuras y orígenes de los pájaros, y en 2014 por La tierra del cielo, ambos textos de las autoras Sonia Montecinos y Catalina Infante, e ilustradas por Alejandra Acosta y Leonor Pérez, respectivamente.

                            III.   EDITORIALES CONSOLIDADAS

Son editoriales que llevan más de 10 años trabajando en LIJ. Cuentan con varias colecciones, catálogos de más de 40 títulos, y funcionan –en la mayoría de los casos- con mayor profesionalización y especialización en toda la cadena editorial.

      Pehuén
La editorial Pehuén, creada en 1983, surgió durante la dictadura y contribuyó a registrar y denunciar las violaciones a los derechos humanos. Más tarde se amplió a lo infantil y juvenil – hoy cuenta con un catálogo de 50 a 60 títulos de LIJ- pero manteniendo siempre el compromiso con la preservación de la memoria histórica, la identidad, y el patrimonio; tanto en sus obras para adultos como en su línea de libros infantiles y juveniles. Basta con revisar la colección Pingüino, sus obras de poesía y teatro chileno del siglo XX, y sus libros informativos sobre fauna, geografía, cultura, lenguaje y cosmovisión de los pueblos originarios. Lo anterior le significó ganar el 2012 la Medalla Colibrí por su labor editorial.
El 2013 cumplió 30 años y publicó El Golpe, su primera novela gráfica que abarca la  historia de Chile de 1970 hasta el retorno a la democracia.

   Amanuta
Con un sólido trabajo de más de 12 años, Editorial Amanuta se ha consolidado como una de las editoriales independientes de LIJ más premiadas y destacadas tanto en Chile como en el extranjero. Sus casi 90 títulos divididos en 13 colecciones, tratan recurrentemente temas vinculados a la preservación del patrimonio chileno desde distintas perspectivas -la poética, la histórica, la ecológica, la de los pueblos originarios, entre otras- tanto en el ámbito de la ficción como en el de los libros informativos.  Destaca la voluntad de innovación y experimentación en temas y formatos, lo que ha dado origen a interesantes títulos como Lobo a la vista (de Cristóbal Joannon y Agata Raczynska),  Mi abuela no es la de antes (de María José Orobitg i Della con ilustraciones de Carles Ballesteros), y la Colección Poesía Ilustrada.

En sus propias palabras, Amanuta “ha buscado combinar tradiciones y contemporaneidad, herencia cultural y nuevos conceptos.” A lo anterior se suma un acertado trabajo de distribución y promoción a nivel nacional e internacional. Recibió la Medalla Colibrí el año 2013 por su labor editorial.

     LOM
La línea gruesa de Lom en LIJ se enmarca en las antologías y recopilaciones literarias (poesía, cuentos, fábulas, mitos y otros) de autores clásicos y contemporáneos,  en libros de autoayuda para niños, y en menor medida al rescate de la historia y el patrimonio nacional. Su catálogo de LIJ consta de 74 títulos, que forma parte de uno mucho mayor dirigido a adultos. Destacamos Gerónimo (Estelí Slachevsky y Julia Almuna), que ganó la Medalla Colibrí el año 2012, la colección Libros Peludos traducidos del danés para abordar temáticas inusuales en el medio LIJ chileno, y la colección juvenil Libros del ciudadano, cuyo formato accesible se agradece en un país donde los libros en general son caros.

    Ocho Libros
Es una editorial que cuenta con 20 años de experiencia y un catálogo de más de 300 títulos – en su mayoría, libros ilustrados- dirigidos a un público general, incluyendo ediciones corporativas por encargo. En el ámbito de la LIJ, su catálogo contiene entre 30 y 40 títulos, entre los que se cuentan títulos de ficción e informativos, y que en su mayoría tratan temas de ecología, medioambiente y derechos humanos. Además de lo anterior, una de sus líneas fuertes es la narrativa gráfica.
Destacamos las obras Ilustración a la chilena (Claudio Aguilera, compilador), muy útil para el uso de mediadores de LIJ; Todos por el árbol (de Anita Guzmán), una invitación a conocer y descubrir las especies nativas de Chile; y Petit el Monstruo de la autora argentina Isol.

Editorial creada hace alrededor de 15 años por el escritor chileno Víctor Carvajal, que edita principalmente sus propias obras infantiles y juveniles en atractivo formato. En su catálogo – que supera los 50 títulos- tienen fuerte presencia los cuentos ilustrados de temática indígena.
Fue una de las primeras editoriales independientes chilenas en apostar por libros ilustrados de buena calidad editorial, con temáticas chilenas y con ilustradores nacionales emergentes. Cabe señalar que la colección Infancias del mundo fue la que dio una de las primeras tribunas al destacado ilustrador Alberto Montt.

A modo de conclusión
De acuerdo al panorama presentado, la pequeña industria editorial chilena independiente de LIJ parece vivir un momento favorable, una especie de boom auspicioso, que esperamos dure más que un suspiro o un cuarto de hora.
Para lograrlo, es necesario  que todos aquellos que forman parte de la cadena del libro y la lectura mantengan la lucidez, tengan presentes las dificultades objetivas que plantea el medio cultural chileno, y actúen para crear las condiciones que permitan una larga vida a las apuestas editoriales aquí expuestas.

Algunas de las dificultades detectadas y recurrentes son:
a.     Un mercado cultural pequeño y centralizado;
b.     Bajos tirajes (en torno a los 1000 ejemplares);
c.     Altos costos de impresión y oferta reducida de encuadernaciones, papeles y materiales;
d.    En Chile, el libro está sujeto al pago de 19% de IVA (Impuesto al Valor Agregado) lo que lo encarece y dificulta su acceso;
e.   Una competencia desigual frente a las grandes editoriales (SM, Santillana, Edebé, Planeta- RHM, Norma, FCE) en términos de marketing, cantidad de títulos, posibilidades de distribución, promoción en los establecimientos escolares, presencia en ferias y otros eventos;
f.      Una dependencia casi exclusiva de las compras y licitaciones del Estado. La venta en librerías es marginal por la competencia antes mencionada, dado que la mayoría de las librerías compra a consignación y  cobra un alto porcentaje por las ventas;
g.   Una excesiva dependencia de fondos públicos concursables para la creación, la edición, la impresión, la distribución y la gestión;
h.  Una ausencia o casi inexistencia de librerías especializadas en Santiago y en regiones.
i.    Varias dificultades con la internacionalización de autores, libros y editoriales chilenas en Iberoamérica;
j.        Pocos lectores y un bajo valor social del libro y la lectura.

De todos los obstáculos expuestos, el más relevante y el más urgente para asegurar la sustentabilidad de las editoriales independientes es, en nuestra opinión, la formación de lectores críticos y competentes, que valoren el libro como un objeto cultural, la lectura como un derecho social y que sean capaces de generar discursos críticos a partir de sus lecturas.
Creemos que la formación de lectores es fundamental para el desarrollo efectivo de una industria editorial que hasta el momento es reducida. Sin lectores críticos y sensibles es complejo que las editoriales puedan crecer y desarrollarse para devolver al libro un lugar central en la vida de los chilenos.


Aquí tienes el resto de esta estupenda serie:

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