martes, 15 de julio de 2014

Autores sin editores (II): Porkepik, o cómo se pasa de contar cuentos a tus hijos a editar tu propio libro

Alex Nogués Otero escribió una mañana en su modesto blog una entrada titulada: Por qué les cuento cuentos a mis hijos por las noches. Confesiones de un padre egoísta. Alex escribía una lista de 7 razones por las que a él le interesa leer a sus hijos, y esta lista la compartimos en Facebook, y dio muchas vueltas porque por primera vez en un entorno de "especialistas" escuchábamos la voz de un papá comprometido, y su sinceridad nos encantó. Algunos meses después me escribía para informarme de un proyecto en el que se embarcaba: la edición a través de crowdfunding de un libro con poemas escritos para sus hijos. Con mucha curiosidad asistí a un sueño que se hacía realidad gracias a la colaboración de varios ilustradores, un maquetista, un compositor y los poemas recitados. Pequeño buzo somnoliento se imprimió y distribuyó en marzo del 2014.
Hemos invitado a Alex a que nos cuente cómo un padre se lanza a editar, los riesgos, las alegrías y las expectativas de futuro.
 
¿Cómo se da el salto de inventar poemas para tus hijos a hacer un libro?
No fue un salto, fue un camino. Uno de esos que describe Machado: "Se hace camino al andar". Un paso y luego otro. Primero los poemas; la satisfacción de compartirlos con mis hijos. Luego imaginé un libro, busqué la gente adecuada, se produjeron poderosas sinergias...Creo que a cámara rápida quizás sí que podría verse como un salto. En ese caso la respuesta es: soñé algo, creí en mí y creí en la gente.
¿Presentaste el proyecto a editoriales? ¿Cómo fue la experiencia?
Sí que se presentó. Primero lo enviamos a algunas editoriales donde creíamos que podía encajar. La respuesta fue, que ya es mucho. Tres de ellas mostraron el interés suficiente para responder en pocos días y con emails no automáticos o de corta y pega. Dos de ellas lo valoraron, pero surgieron diversos problemas asociados al complejo mundo de la edición, la distribución y el mercado. Sería largo de explicar aquí, aunque un buen resumen sería que no enamoró lo suficiente a las personas adecuadas para desencallar esos problemas.
Jacqueline Molnár
¿Podrías contarnos cómo seleccionaste a los 6 ilustradores? En este proyecto han colaborado: Silvia Cabestany, Esther Gómez, Delphine Labedan, Jacqueline Molnár, Carmen Queralt y Ana Yael
Con Silvia Cabestany ya había trabajado antes en un álbum ilustrado, que por cierto saldrá publicado en septiembre. Es genial trabajar con ella y lo haré tantas veces como ella quiera. Pero la idea era darle a cada poema su propio mundo gráfico así que busqué y rebusqué en librerías, en internet, en las asociaciones de ilustradores. Si me encantaba lo que veía, preguntaba. El caso de Ana Yael fue distinto. Nos conocimos de casualidad y ella insistió en participar. Yo no tenía muy claro que su estilo se ajustará al proyecto, pero me alegro muchísimo que me convenciera: ha hecho auténtica poesía visual. No todos los pretendidos accedieron, pero pronto reuní a seis maravillosas ilustradoras. Teniendo en cuenta que mi propuesta era trabajar a cambio de tan solo la promesa de mi esfuerzo personal para que saliera adelante, reunirlas fue determinante para llegar hasta donde hemos llegado.
Ana Yael
¿Cómo fue el proceso de trabajo con ellos? Quiero decir: ¿quién hizo de editor?
Bueno...editor, editor, debería decir que yo mismo. Creí que lo más sensato era dar la máxima libertad creativa. Ellas escogieron los poemas y decidieron la propuesta gráfica en su totalidad. Tan solo se tuvo que hacer un par de correcciones, una por una confusión puntual y otra para mejorar la composición en la fase final de la maquetación. Pensé que si escogían el poema que más les gustaba era de esperar que dieran lo mejor. Muchas veces al disponer de mayor libertad, no solo experimentas más, también crece en ti una mayor sensación de responsabilidad con lo que haces. Creo que funcionó muy, muy bien. No podría estar más satisfecho. Además, a pesar de la diferencia de estilos, se llegó a un espacio común difícil de definir.
¿Y la parte de diseño y maquetación?
De eso se encargó con maestría Futuroperfecto, además del diseño del logo de Porkepik. En los temas relativos al papel y la encuadernación escuchamos los sabios consejos de David Torrents (gran diseñador), Arianna Squilloni (gran editora) y Albert Ortells (gran impresor).
Cuéntanos un poco sobre la idea de incluir un CD con la música.
La idea de incluir música me parecía apasionante, tanto a nivel creativo como por el hecho de que permitía aportar un nuevo factor diferencial al proyecto. La música la compuso mi hermano (Daniel Nogués). También hizo los arreglos, tocó todos los instrumentos y masterizó las piezas. Un trabajo colosal, técnica y creativamente. Concibió una auténtica banda sonora, compleja, diversa y emocionante. No es música de atrezzo, estamos hablando de la interpretación musical de veinte poemas, nada más y nada menos. Más tarde fue lo más natural y lógico incluir el recitado de los poemas. Con una facilidad pasmosa, encontramos la voz perfecta. Laura Monedero no solo tenía la tesitura que buscaba, también estaba ilusionada y dispuesta a arrimar el hombro por la causa.
En Verkami solicitásteis 6250 y conseguísteis 6502. Aunque una parte grande va para la imprenta, ¿os alcanzó para pagar derechos a los autores, ilustradores y diseñadores?
Una parte muy, muy grande va a la imprenta. Hay que recordar que Pequeño Buzo Somnoliento es un libro de 24,5x 24,5 cm, del que se imprimieron 1000 ejemplares en papel de gama alta y encuadernados en tapa dura y en España, decisión que va a favor de mis principios pero en contra del bolsillo. El dinero extra que conseguimos nos permitió afrontar parte de los costes del CD, que en principio no estaba previsto (la primera opción era que la música fuera descargable). Lo que sí que tenía claro era que la campaña de financiación tenía que ser suficiente para poder dar una pequeña cantidad, simbólica, a todos los participantes y así fue.
Las "recompensas"
Siendo tantos, háblanos de cómo se organizó la campaña de marketing: redes, amigos y familiares. ¿Alguna acción que os pareciera exitosa?
La verdad es que se basó mucho en las redes sociales en el aspecto más amplio, no estrictamente digitales. Cada uno de nosotros hizo lo que creyó oportuno, unos con mayor intensidad que otros. No hubo una organización previa, aunque todo el mundo tenía claro lo siguiente: se acabó el fantasear, Alea Jacta Est. Tampoco sabría destacar ninguna acción concreta que tuviera un éxito evidente.
¿Y algo que hicisteis en cuanto a márketing que no volveríais a repetir?
Nada. Volvería y estoy volviendo a hacerlo todo. Aunque es bastante frustrante el trabajo de promoción por internet, cada granito cuenta. En la red la información se consume a tal velocidad que apenas se digiere. En esas condiciones es difícil hacer entender cómo funciona el micromecenazgo. En 40 días se decide la suerte de un proyecto.
Esther Gómez

¿Cómo ha sido el trabajo con librerías? Explícanos un poco cuántas se animaron y si ha seguido la relación con ellas (o con otras).
Hubo dos librerías (Abracadabra y Lobo Feroz) que participaron en el micromecenazgo y sí, seguimos tratando con ellas. En Lobo Feroz (Valladolid) tuvimos que reponer libros muy pronto y pasado el verano en Abracadabra (Barcelona) haremos una presentación del libro. Estamos muy agradecidos con ambas por su gesto, que va mucho más allá del dinero que supuso.
11-Con los ejemplares sobrantes, ¿cómo se están distribuyendo?
Mi apuesta es distribuir los libros solo en librerías especializadas en literatura infantil o con un buen fondo. Como asumimos la distribución preferimos este tipo de librerías por dos motivos. En primer lugar el trato personal con los libreros facilita mucho las cosas y en segundo lugar si alguien tiene que beneficiarse de la venta de nuestra creación preferimos que sean personas que amen la literatura infantil y que tengan un proyecto personal que defender. Muchas veces nos quejamos del mercado, que sin pausa va engullendo a las pequeñas librerías. Nos rasgamos las vestiduras, pero seguramente hacía siglos que no comprábamos en ellas. Nuestro minúsculo gesto no servirá para nada pero viviremos más tranquilos.
12-Con este primer proyecto, te animaste a ser editor, y ahora has lanzado un nuevo proyecto con Guridi. ¿Nos cuentas cómo va y en qué manera ves un proyecto diferente del anterior?
Cierto. Aún me resulta increíble contar con la colaboración de Guridi para este segundo proyecto. Son dos proyectos muy diferentes por el planteamiento. Pequeño buzo es un libro de poesía ilustrada y Magharibi es un libro tan solo de ilustraciones que no tienen un hilo narrativo. ¿Qué es entonces? Un libro para mirar. Belleza pura. Un libro donde las pinceladas danzan como las chispas de aquella hoguera ancestral donde nacieron las primeros cuentos. Un libro para hacer florecer, a través de la contemplación, tus propios cuentos.

No obstante son dos libros idénticos en su objetivo: crear momentos de paz, de tranquilidad y de belleza en las ajetreadas vidas de niños y adultos.

Magharibiestá justo ahora en busca de financiación en la plataforma Verkami y lamentablemente no está avanzando al ritmo adecuado.
Guridi
Por último, pasaste de ser un padre que compraba libros para sus hijos a un editor en un entorno muy peculiar (el de los libros, libreros, ilustradores, etc.). ¿Nos cuentas algo de este mundillo que te haya dejado con la boca abierta?
Es un mundo complejo. Cuando accedo a él como escritor encuentro en general mucha distancia, muchas barreras, mucha mercadotecnia. Desde dentro, como (pseudo)editor lo que me he encontrado curiosamente es generosidad. Esa sería la palabra.

¡Gracias Alex, y mucha suerte con tu proyecto!

Ahora los datos:
-Tiempo en preparar la edición: Es difícil de cuantificar ya que se ha hecho por fases. Desde el primer poema hasta que salió de imprenta han pasado cinco años. ¡Cinco años!
-Recursos invertidos (tiempo, dinero, etc.)
Tiempo - ¡Muchísimo! Y aún hoy con la distribución y la promoción.
Dinero - Alrededor de 600 €.
También he invertido mucha paciencia, impaciencia, frustración, ilusión y un amplio abanico de aptitudes e ineptitudes.
-Ejemplares financiados en Verkami
En Verkami se obtuvo la financiación para imprimir 1000 ejemplares que fueron los que finalmente se imprimieron. 250 de ellos, aproximadamente, correspondían a las recompensas de la campaña de micromecenazgo.

Enlaces de interés:
Aquí Alex Nogués explica en su blog cómo fue la creación de Pequeño buzo somnoliento:
La página web de Porkepik:
Pequeño buzo somnoliento en Verkami:
Aquí puedes curiosear algunas páginas interiores de Pequeño buzo somnoliento:
El nuevo proyecto Crowdfunding de Porkepik: Magharibi, de Guridi:


Y aquí tienes el primer artículo que hemos dedicado a este tema en el blog:

5 comentarios:

  1. Doy fe del compromiso y enorme trabajo de Álex tanto en el caso de Pequeño buzo somnoliento como de Magharibi. El resultado del primer proyecto es una bellísima obra de calidad con cualidades para gustar tanto a niños como a adultos. El segundo, a mi entender, es una llamada a nuestra voz interior para crear infinidad de historias compartidas. Por lo tanto, pienso que se trata de un libro a tener en cuenta también. Abrazos.

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    1. Gracias Begoña, mañana sale una reseña del libro...

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    2. La leeré con enorme interés ;-).

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  2. Una entrada muy buena. Me ha gustado mucho y es esperanzador saber que si crees en tus sueños, se puede lograr. ¡¡Felicidades!! :)

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    1. Gracias Lola, es bueno sentir que los sueños se cumplen, pero también ver de qué manera se pueden canalizar para hacer proyectos que no terminen en sí mismos... un tema que es el que nos interesa analizar. Un saludo!

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