Esta semana recomendamos... Una casa para el cangrejo ermitaño, de Eric Carle (Kókinos)

Esta semana recomendamos uno de libros del ilustrador norteamericano Eric Carle. Una casa para el cangrejo ermitaño,  publicado originalmente en 1987, y recientemente editado por Kókinos para el público en español. Una publicación afortunada porque Carle es un gran ilustrador que, además, sabe contar historias que conectan con los intereses de sus pequeños lectores.
En este libro nos presenta las andanzas de un cangrejo ermitaño, una variedad de cangrejo que protege su cuerpo con carcasas abandonadas de caracoles. Así, tomando una situación real en la naturaleza, Carle relata la historia de un cangrejo que va decorando su concha con diferentes animales marinos hasta que se le queda pequeña y tiene que dejarla para buscar una mayor.


Carle utiliza muchos recursos de los cuentos para esta historia "real": el paseo del cangrejo, la búsqueda de su "hogar",  el viaje, sus encuentros con la fauna y flora marina, y cómo va decorando su concha con la ayuda de otros animales en un simpático proceso de acumulación. Una sencilla intriga (el lector se pregunta ¿y dónde va con todo eso?) y una feliz resolución. Carle tiene claro para quién escribe: para los más pequeños, que gustan del animismo, pero les da siempre algo más, como en este libro las frases que aparecen al principio explicando la figura real de este cangrejo y una breve lista de contenido científico sobre las diferentes especies que aparecen en el libro.

Eric Carle, de padres inmigrantes alemanes, nació en Estados Unidos (1929) y pasó gran parte de su infancia en Alemania, donde su mamá quiso regresar debido a la nostalgia que tenía. Allí su papá trabajó en la armada americana y participó con consecuencias nefastas en la Segunda Guerra Mundial. Carle vivió en Alemania la época nazi y la posguerra, y su entorno no debía ser de lo más estimulante para sus aptitudes. Sin embargo él siempre recuerda con mucho agrado algunos maestros que supieron ver su talento y le ayudaron a explorarlo. Su habilidad para dibujar y un gran amor hacia la naturaleza fueron las bases de sus primeros trabajos. 

En 1952 regresa a Estados Unidos con 40 dólares en el bolsillo y se dirige a la revista Fortune para buscar trabajo. Allí estaba de director de arte Leo Lionni (que todavía no había empezado a hacer libros para sus nietos) y fue él quien recomendó su trabajo. Carle nunca dejó de usar el collage,  homenaje al recuerdo de sus maestros alemanes, que alentaron su pinitos artísticos.

En este libro vemos un uso muy creativo de esta técnica: grandes blancos, colores vivos, una apariencia infantil muy reconocible por los niños y una perfecta secuencia. Se ha dicho que Carle es un ilustrador "estancado" en sus temas y técnicas pero la verdad es que es alguien entregado a un público que adora sus cuentos. El clasicismo, la falta de estridencias y una buena progresión con ritmo y tensión han convertido sus libros en lecturas favoritas de millones de lectores. 


La naturaleza es una de sus grandes pasiones y en sus libros el argumento tiene que ver con hechos naturales que presenta a los niños con mucho ingenio y con protagonistas muy singulares, como insectos, serpientes, palomas o mariquitas. En el año 2003 recibió el premio Laura Ingalls Wilder Award otorgado por bibliotecarios estadounidenses por el conjunto de su obra y su contribución a la literatura infantil. 

En el año 2002 inauguró su propio museo dedicado a su obra y, sobre todo, al arte de los libros ilustrados. Un sueño largamente acariciado que ahora ofrece maravillosas exposiciones.

**Quienes deseen visitar la página de este museo: aquí

**La página oficial de Eric Carle con muchas curiosidades (incluidas hojas para descargar y colorear) y su estilo inconfundible, aquí 

**  Y quienes quieran comprar este libro, pueden hacerlo aqui

Una casa para el cangrejo ermitaño
Eric Carle (texto e il.)
Madrid: Kókinos 
12,50€        

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