¡Urgente! Se buscan escritores de literatura infantil


Ya hemos comentado en este blog la enorme variedad de ilustradores que han surgido en los últimos años. Basta una vuelta por la Feria del Libro Infantil de Bolonia para darse cuenta de que nunca antes los niños han tenido tantos estilos diferentes y se han publicado tantos libros preciosos. Sin embargo, tenemos que decir que los textos que están leyendo hoy los niños no tienen la misma calidad. La prueba es sencilla: si vamos a una librería y escuchamos a un librero "vender" uno de estos libros, prácticamente se le cae de las manos y acaba diciendo casi como único argumento: "¿pero a que las ilustraciones son muy bonitas?".
Muchos de estos libros dan cuenta de un momento poético de sus autores: cosas que les gustan, momentos "mágicos", situaciones oníricas, incluso los hay que estiran un poema al máximo y los ilustradores se ven obligados a hacer bellas postales.
Otra tendencia es la de adaptar cuentos clásicos.
Lo de los cuentos clásicos ha pasado a ser un recurso demasiado habitual en muchos editores. Tienen buenos ilustradores y ¿de dónde pueden sacar un texto que no cueste mucho y puedan retocarlo a su gusto? 
Pues de los clásicos. La exagerada cantidad de versiones de, por ejemplo, Blancanieves se debe ¿quizás? a que es uno de los cuentos más machistas de los recopilados por los hermanos Grimm. La protagonista, amenazada por su madrastra, es salvada primero por los siete enanitos y después por un príncipe que la besa mientras ella duerme y espera pasivamente. Tenemos a la fina y bella criatura de Iban Barrenetxea (Nórdica Libros) (¡Nueva traducción!). Está la Blancanieves de La Osa Menor para amantes del manga y todo eso; y para quienes prefieran algo más cursi (como Benjamin Lacombe), la editorial Edelvives la tiene y en tamaño grande.

Pero hay más: tenemos un Pulgarcito "escrito" por Cayo Martínez e ilustrado por Patricia Metola (editorial Narval) e incluyo una versión de Barba Azul escrito por Samuel Alonso e ilustrado por Mónica Calvo en la misma editorial que tiene una colección cuya peculiaridad parece ser que es el escritor el que se inspira en las ilustraciones para hacer su versión. Recientemente hemos visto una adaptación de Hamelin escrita por Margarita del Mazo con ilustraciones de Angela Cabrera (Ediciones La Fragatina). Ay, esa época en la que los adaptadores aparecían discretamente escondidos en las páginas de los créditos...

Pero todo esto viene a cuento por el título de nuestra entrada: hay crisis de escritura.  Los ilustradores hacen un trabajo increíble aunque sea con material tan endeble como la nueva versión de un viejo cuento (Bettelheim, por favor, asómese un momento y diga que es mejor no ilustrar estos cuentos tan cargados de simbología donde hay tantas emociones sublimadas por la propia imaginación del lector). Los editores también imprimen bellamente: tapas duras, buen papel, formato generoso...

¿Y qué hacen los escritores? Esa es una buena pregunta. Parece que no están a la altura de los tiempos. ¿Quienes, en España y América Latina, está escribiendo buenas historias para los más pequeños? ¿Para esa franja delicada y asombrada que va de los prelectores hasta los ocho años? Parece que casi nadie.
¿Y por qué? Porque es más difícil de lo que parece. Para contar hay que saber narrar. Eso lo dice Juan Cruz en el prólogo de un libro que vamos a recomendar a los escritores: Saber narrar (aquí en papel, y aquí en ebook).  La primera parte está dedicada a la literatura y es la que más nos interesa: nos recuerda que hay un narrador con un punto de vista, una trama, una situación, una acción, un cuidado en los detalles, la construcción de un personaje, un uso del diálogo, y otros recursos del lenguaje para crear una historia que cautive a los lectores y les ayude a disfrutar de una experiencia inusual con cada libro.
Es cierto que este libro no está específicamente enfocado a escritores de literatura infantil, aunque habla de cosas importantes, al menos para tener una visión general.
Para aquellos que ya estén escribiendo algo recomendamos los cursos de Jorge Gonzalvo en su Atrapavientos  (más información en: info@atrapavientos.es), con muchos cursos on line y una larga experiencia.
Sin embargo, hay más. Para los que comienzan, tal vez les sirva el libro de Silvia Adela Kohan Escribir para niños, todas las claves para escribir lo que los niños quieren leer publicado por Alba en su colección Guías del Escritor. 
Es una guía sencilla con muchos consejos sensatos sobre cómo inspirarse en la propia biografía infantil, cómo crear un personaje, la importancia de los secretos en la historia, las etapas de la construcción y los diferentes tipos de relatos en los que volcar la creatividad e, incluso, las salidas laborales que tiene dedicarse a este tipo de libros. Teniendo en cuenta que la literatura infantil goza de buenos números, no es ninguna tontería pensar seriamente en tomarse en serio este sector. 



También especializado es un libro publicado no hace mucho tiempo en México, en la editorial Ficticia titulado Narrar para la infancia, de Luis Bernardo Pérez. En este libro se asegura que no hay recetas ni trucos: el autor indica además que los numerosos prejuicios hacia el mundo de los libros para niños (es fácil, es un arte "menor", sirve para dar consejos didácticos y moralizantes) minusvalora a los lectores como personas de inteligencia poco crítica y sin sensibilidad artística. Bernardo Pérez nos recuerda la casi necesidad del ser humano por escuchar historias y la importancia de crear una buena ficción que atrape a los lectores desde el principio. Para ello, claro, hay que explorar ideas, tomar notas, saber comenzar, plantear acción, elaborar personajes, hacerlos creíbles, buscar un conflicto y resolverlo. Uno de los apéndices más interesantes que incluye el libro es una serie de entrevistas a escritores especializados.
Berta Hiriart, Gilberto Rendón, Antonio Malpica, Jaime Alfonso Sandoval y Mónica Brozón son escritores mexicanos de éxito y talento y en estas entrevistas comparten sus métodos de trabajo, sus dudas, su inspiración y sus rutinas.


Es cierto que no hay muchos testimonios por parte de escritores sobre el acto de escribir, por eso el último libro que queremos recomendar es la cocina de la escritura de un autor exitoso, prolífico, tenaz y con muchos años de escritura. Jordi Sierra i Fabra publicó hace un par de años el libro La página escrita (Editorial SM -aquí en papel y aquí en ebook) para compartir todo lo que sabe sobre el proceso de escribir. Sierra i Fabra es un escritor que no siempre se ha llevado bien con la crítica: su estilo relampagueante, de temas actuales, con técnicas de escritura cinematográfica que atrapan enseguida a sus lectores juveniles; pero su éxito es masivo y es bueno conocer sus técnicas para ser tan apreciado. Que un autor tan popular nos confiese su forma de trabajo es un buen inicio para conocer su rutina y servir de inspiración. Antonio Muñoz Molina relata cómo en sus clases de la universidad recomienda, para asombro de sus alumnos,  la lectura del libro de Stephen King  On Writing. Solo conociendo la forma en que trabaja un autor capaz de construir libros bien organizados, con mucha tensión, con intriga y desenlaces sorprendentes, se puede saber más de la arquitectura de la novela. Y eso es lo que hace Sierra i Fabra. El cuenta su método que resulta ser radicalmente distinto al del resto de los escritores: mientras unos comienzan con un personaje y se dejan llevar, él por el contrario necesita elaborar un guión exhaustivo para, a la hora de sentarse a escribir, saber perfectamente todo lo que va a contar. 

Las casi cuatrocientas páginas de letra apretada de este libro están llenas de trucos, ejemplos, preguntas, puntos a tener en cuenta y maneras de resolver situaciones complejas durante el proceso creativo.  No se trata de que todos escriban como él, sino tener la oportunidad de acercarnos a su mesa de trabajo y espiar un buen rato. 
En fin, escritores, ¡manos al teclado! ¡Y ánimo! La recompensa es hermosa.


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80 comentarios:

  1. Hola Ana. Soy escritora de LIJ y es estupenda esta entrada. Desde luego, coincido punto por punto contigo. Aunque es bastante casero, te adjunto el enlace a mi blog donde figuran mis publicaciones. Te sigo.
    http://expresarte-purisantana.blogspot.com.es/

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  2. ¡Hola, Ana!. Este año un amigo y yo nos hemos estrenado como "autores" con un libro de cuentos. Somos maestros: Esteban es de Ed. Física y yo de Primaria. Hemos recogido en nuestro libro "Leer, ¡qué gran aventura!", tres historias que nacieron en nuestra clase, nosotros le dimos forma y lo cierto es que ha tenido una gran aceptación entre los niños y no tan niños. Estoy de acuerdo con lo que publicas en tu blog. Nosotros tenemos blog de aula y del libro y una página en facebook. Te sigo y encantada de encontrarte.

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  3. Buen artículo. Me ha dado mucho qué pensar...

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  4. Hola Ana,
    esta vez no estoy del todo de acuerdo contigo. Creo que demonizar, en cierta manera, a quien revisa cuentos tradicionales es un error, en mi opinión, por supuesto.
    Y con estas recomendaciones para ser escritor... no sé si no vamos a peor; y me sabe mal porque habitualmente estoy más que de acuerdo contigo. Quizás si hubieses dicho que leyéramos a Italo Calvino, a Dickens, a Zola, a Balzac, a Pío Baroja, a Alejandra Pizarnik, a Queneau, a... por decir algo. Pero leyendo manuales más que discutibles...
    Un abrazo y vaya mi admiración por este espacio de reflexión, incluso si discrepo (o por poder hacerlo).
    Paula Carbonell

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  5. Me parece que falta un poco de objetividad en la mirada que le haces a lo que se publica. Sí hay personas que escribimos para los niños y niñas, que nos importa hablar con los niños para conocerlos y tratar de determinar lo que les gustaría leer. El problema es que es muy complicado llegar a publicar. Los editores de las grandes editoriales no aceptan casi trabajos o son subjetivos con ellos. No conocen a los niños, no hablan con niños y sin embargo, juzgan obras para niños.

    Por otro lado, no siempre el que escribe para niños tiene un ilustrador a la mano, o el ilustrador no siempre entiende lo que el escritor desea transmitir. No es un arte fácil de lograr.

    Además, la niñez está desestimada por el mundo adulto. Se habla de los niños, se producen libros para niños, pero los adultos no nos acercamos a los niños para saber qué piensan, qué les gusta. Se toman decisiones a sus espaldas o desde lo que imaginamos que les gusta, o a los niños y niñas que fuimos y que ya no existen.

    Para finalizar, debo decir que uno no aprende a escribir solo con manuales de redacción. Los consejos sirven, pero no son la panacea de la creación literaria.

    Considero que tienes mucha pasión, pero falta mucha objetividad para hablar del tema. Investiga más a fondo sobre lo que sucede en el medio editorial. Esa es mi opinión.

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  6. ¿Y no te has parado a pensar que, en consonancia con los tiempos que corren, quizás ciertos géneros de la LIJ como el álbum están dando un salto epistemológico en el que las ilustraciones empiezan a comerse el texto, para bien o para mal?

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  7. Desculpem-me se escrevo em português, mas mesmo compreendendo muito bem o espanhol não me sinto a altura para escrever nesta lingua. Concordo com os comentários da Paula e da Konstance Kat e acrescentaria que nesta questão há ainda um outro problema: a instantaneidade da sociedade contemporânea. Os textos longos, mais elaborados, densos, são pouco aceitos pelos editores e pouco oferecidos às crianças, porque dão trabalho! A opção é sempre pelas palavras fáceis ou pelas imagens (que são igualmente importantes, mas são uma outra linguagem). (Existe ainda o mito de que crianças pequenas lêem apenas as imagens, o que não é verdade, basta estar junto com elas, conviver, pra perceber que desde muito pequeninas estabelecem um interessante relacionamento investigativo com a palavra escrita também). A cada dia observo que as crianças se afastam das histórias por falta de paciência. Os pais são muito responsáveis por este estado de coisas, e deveriam buscar alternativas para lidar com isto (existem muitas, ler em capítulos é uma delas). Abraços! Claudia Souza, Brasil

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  8. Em tempo: não havia visto o comentário de YoeLIJolaLIJ. Muito pertinente também.

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  9. Estoy de acuerdo con Ana en que la calidad de las ilustraciones está muy por encima de los textos. Faltan textos memorables, con ritmo, con voz propia, bien construidos. De esos que no te cansas de leerlo cuando te los piden los niños por enésima vez. En el caso del álbum ilustrado, cuando ambas partes funcionan, 1+1=3. Pero muchas veces a mí me sale 1,5.
    ¿Por qué? Esa respuesta no la tengo.

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  10. Parece que el tema escuece por un lado, es polémico por otro y tiene otros muchos puntos de vista.
    Aquí en España y en la Latinoamérica más lectora (Argentina, Brasil, Chile...) los clásicos se leen, se siguen leyendo y se reeditan con más o menos fortuna. Demonizarlos ahora por machismos, salvajismos y otros "ismos" no tiene sentido (Bettelheim dixit) pues a cualquier obra actual se le puede aplicar el mismo análisis (¿cuántos "ismos" se le pueden aplicar a Harry Potter o al idiota del capitán Calzoncillos, tan leído por pagos hispanos y nortemericanos?).
    Y, querida Ana, disiento totalmente en que no hay escritores para prelectores. Quizás en España haya que buscarlos con lupa (Nesquens es divertido con sus propuestas, los jueguitos de Castán gustan a mi hija de dos años, Antonio Rubio tiene su aquel poético...) pero cruzando la frontera hacia el norte -Francia- vemos y leemos buenos y creativos trabajos para los más pequeños. Y allá por América del Sur lo mismo; hay de todo, pero las apuestas de Roger Mello para pequeños me gustan, lo mismo que la de otros autores argentinos desde Isol a cualquier reedición de lo que Graciela Montes o María Elena Walsh hicieron para "cebollitas", esos niños y niñas de pocos años que ahora leen las divertidas historias de Sandra Filippi (prematuramente fallecida) o los cuentitos para pequeños de Gustavo Roldán, Ema Wolf o María Teresa Andruetto.
    Que de los multiples talleres de escritura salgan autómatas a ambas orillas del Atlántico me consta (y no cito a Graciela Repún en Argentina y sus horribles adaptaciones de cuentos hechos por ella, su marido, sus hijos y sus alumnos por no darles importancia) y por ello no creo que leer libros de cómo escribir aporte mucho. Pero los caminos del Señor (escritor/a) son inexcrutables y a escribir se aprende escribiendo (o ese dice Pennac, por citar a un "gurú" de la lectura).

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  11. Interesante artículo Ana, es cierto que se echa en falta un poco de nivel en muchos textos, pero también hay autores muy interesantes como algunos que menciona Javier, y a los que habría que difundir más. Añadiría a Jairo Buitrago.

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  12. Vale, y si crees q puedes aportar un cuento, novela, poemas, etc ¿a dónde acudes?¿quién te ayuda a publicar? ¿somos carne de concursos y premios? Estoy seguro que a muchos de los que escribimos en privado (con mayor o menor calidad pero con toda la ilusión del mundo), nos gustaría tener la oportunidad de que se nos lea en público ¿pero como accedes a ese mundo editorial? Te propongo que el siguiente post nos des opciones.

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  13. Estupenda esta reflexión. Yo quería aportar una autora que sí está a la altura de los tiempos: Cristina Corral Soilán, poeta y escritora. Y este es su último libro publicado, precisamente literatura infantil didáctica y creativa, enfocada a la poesía y al teatro para los pequeños alumn@s:

    OS POEMAS DO RÍO
    Editorial Everest

    http://ospoemasdorio.com/

    http://patriysuclase.blogspot.com.es/2012/03/os-poemas-do-rio.html

    :-)

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  14. Hola Ana, no está mal tu punto de vista. Pero creo que hay muchas otras variables a tener en cuenta. Por ejemplo el proceso de selección de textos. Todo el mundo sabe que en este mundillo si no has publicado ningún libro es muy difícil empezar y por desgracia eso muchas veces no tiene nada que ver con la calidad de los textos que uno manda para evaluación a las editoriales. Eso quiere decir que bastantes editores (no todos por suerte) tienen una visión poco subjetiva y que dan más oportunidades a autores conocidos independientemente de si ese texto merece ser publicado o no, dejando de lado, muchas veces, otros textos que sí merecen la pena. Para los desconocidos es muy difícil incluso saber si su trabajo ha sido o no evaluado ya que la mayoría de las veces no se recibe respuesta alguna. Sé que muchos editores no estarán de acuerdo con esto, pero sé de primera mano que se funciona así. Y no se dan cuenta de que la mayoría de compradores y lectores no dan importancia a si el libro es de fulanito o menganito, simplemente compran lo que les gusta.

    Otro tema es que muchas editoriales prefieren recibir los proyectos ya ilustrados (de escritores e ilustradores que se han juntado para llevarlo a cabo). Eso hace que esa selección de textos ya no tenga lugar y que al recibir un álbum bellamente ilustrado, pase a segundo plano si la historia está bien o mal. El libro es bonito y punto! En fin, que creo que los editores tienen parte de culpa de que las historias no sean buenas, ni bien contadas. .. y creo que deberían tener los ojos más abiertos a las propuestas de los autores desconocidos y saber ver entre ellas las que son buenas, que las hay! Por otro lado hay muchas editoriales que recortan, simplifican y modifican los textos de una forma brutal, de tal forma que acaba siendo muy distinto al original. Eso hace que el texto pierda protagonismo ante las ilustraciones y que se respire esta sensación de que las imágenes están muy por encima…

    En fin, que quería dejar también por aquí mi reflexión.

    Saludos

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  15. Ana, muchas gracias por esta entrada. Me ha resultado muy interesante de leer y en muchos aspectos estoy de acuerdo, en lo que apuntás en general.
    Y por supuesto, está claro que hay muy buenos escritores. Solo que a veces es despareja la visibilidad que tienen con respecto a la visibilidad que tienen los ilustradores. Y no solo porque las imágenes entran a golpe de vista, digamos.
    Pero en fin, mi comentario es sobre algo que vengo pensando y me volvió a surgir aquí, a raíz de tu texto y de algunos comentarios, y es sobre la subjetividad en la edición. Pero claro que sí, por qué no? No me cierra que se considere eso como un defecto o un problema. Supongo que el tema da para largo y tu entrada tiene muchos recovecos para apuntar, pero me quedo ahora pensando en esto... gracias.

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  16. Os agradezco mucho vuestros comentarios, estoy muy sorprendida. Sí que pensé en ser un poco provocativa encendiendo una cerilla ¡pero esto está que arde! Y viva la buena polémica. Yo creo que derivar la discusión a los editores no es justo. Cada uno tiene su responsabilidad, su elección y su compromiso. Por otro lado, ¡claro que hay autores buenos! pero la superproducción actual los sepulta y lo que vemos son libros bonitos y bastante vacíos de contenidos. ¿Que un escritor se forma escribiendo? Si, pero antes hay que leerse algún manual que nos ayude a construir un personaje, a saber cómo utilizar los diálogos y otras técnicas que sin duda sirven para canalizar y organizar la creatividad. Si, el tema da para largo y personalmente voy a continuar con ello. Muchos saludos a todos y gracias por las aportaciones que son muy bienvenidas

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  17. Estoy de acuerdo con Ana: hay que cuidar que los textos estén a la altura de los dibujos. Muchos libros preciosísimos entran por los ojos pero me decepciona el texto facilón, sin ritmo, sin talento, Echo en falta también buenas traducciones: que si el pequeño conejo, que si el tigre que vino a tomar el té... en vez de "conejito" o el "tigre que vino a merendar". Saludos,
    Beatriz

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  18. Yo estoy de acuerdo con Ana. De 200 originales que leo, apenas un 1/4 merece la pena. Actualmente, pese a que hay buenos escritores infantiles y juveniles, aún su número, en lo que a calidad se refiere, no equipara al de los ilustradores. Precisamente, ya me gustaría leer en la actualidad a un Dickens o a una Pizarnick.

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  19. Hola Ana:
    Gracias por el sacudón. Coincido contigo. Es importante mover la manta y cuestionar el trabajo que estamos haciendo los escritores.

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  20. Hola Ana... perdón que te tutee sin conocerte, pero bueno que vamos a hacerle... así es esto de Internet.

    Yo escribo cuentos para niños, tanto pequeños, como no tan pequeños... No he tenido la suerte de publicar mucho, pero los que han sido editados han tenido excelentes críticas e incluso han ganado algunos premios internacionales...

    A pesar de que lo que pones tiene algo de verdad, también es cierto que los editores no están dispuestos a tomar riesgos... Aquí te dejo un ejemplo... como este me han llegado más de cincuenta… perdón que este en inglés, pero es el único que encontré:

    Thank you for giving me the opportunity to read more of your work. You’re clearly a very talented storyteller, and I love the dark/scary/sometimes grotesque nature of your stories. You seem to understand that children aren’t as intimidated by the darker aspects of life as we often think they are. (My two-year-old, for one, gets a real charge out of being scared.) My fear, however, is that our publisher, who decides which books we can acquire, would not agree with me. He tends to go for books that are more funny, quirky and childlike, books that the average American parent would want to buy their children as a present. And while I very much wish I could convince him that your stories would fit into that category, I don’t believe I can. So for that reason I must respectfully decline.

    Por lo que creo que la culpa de que la literatura para niños no este pasando por su mejor momento es compartida entre el área comercial de las editoriales que creen que todo tiene que ver con lo que se vendió el año pasado en los países angloparlantes, los editores que no toman riesgos y los autores que terminamos escribiendo para los responsables del área comercial y no para los niños.

    Sin más me despido atentamente,

    Julián.

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  21. Ana, você tem razão que não se deve desviar a discussão para os editores, realmente existem atualmente poucos escritores "antenados" com o que a literatura infantil pede, mesmo alguns que escrevem bem, mas não basta uma coisa ou a outra, é necessário saber escrever bem e também estar atento à Infância moderna para provocar movimento e encantar. Acho porém que um bom editor pode (e deve!) trabalhar em parceria com seus autores, sugerindo, apontando caminhos, propondo. Já tive essa experiência e é magnifíca! Faz o trabalho do escritor ser menos solitario. Nada a ver com cortes e adaptacoes arbitrarias, entendam. Outra coisa que tem razao e que a tecnica e importante tambem, embora ler e escrever sejam as duas coisas que fundam um escritor. Estou adorando esta discussao, todos os comentarios sao importantes e pertinentes! Obrigada por propiciar este espaco!

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  22. Yo creo que una de las claves de todo este asunto la ha dado el comentario de YOELIJOLALIJ, y que ha quedado soslayado del debate en general. Creo que hay que pensar más a largo plazo y a lo grande y preguntarse precisamente qué cambios están operándose en los géneros de la LIJ tal y como los conocemos ahora, y, sobre todo, en el álbum, y, en este sentido, la reflexión que Ana publicó abre ese debate necesario, así como otros ligados, por ejemplo, a la vigencia de ciertos cuentos, tanto por razones morales (lo cual siempre es discutible) como formales.
    Yo creo, como YOELIJOLALIJ, qeu de alguna manera el álbum empieza a volar solo impulsado solo por las alas de las imágenes, y que eso forma parte de una reformulación genérica a la que hay que estar muy atentos en los próximos años. Bueno o malo, el tiempo lo dirá.
    Saludos a todos.

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  23. Jugoso artículo y jugosos comentarios.
    Por seguir ahondando en algunas de las cuestiones:
    1: efectivamente, el formato "álbum ilustrado" está ganando presencia. Y, como en todas las categorías, hay obras de todos los niveles de calidad. Pero, probablemente -o ésa es mi sensación-, a veces nos quedamos con la cáscara. Que las nuevas generaciones sean capaces de leer, no sólo textos, sino también imágenes, es algo que me parece, no sólo una realidad, sino también una necesidad. Pero, como decía, no son pocos los libros que, aunque satisfacen mi ojo, dejan hambrientas otras capacidades. Y ahí sí que me da la sensación de que existe una hipertrofia de texturas y recursos gráficos que parecen esconder falta de intención, de contenido o de historia estimulante.
    2: Con respecto al tema de los clásicos, también habría que diferenciar dos posiciones, que creo que pueden rastrearse bien en los volúmenes que aparecen en estos días.
    Por un lado, hay quienes realizan un trabajo de recuperación y puesta al día de nuestro patrimonio tradicional y oral. Este trabajo es necesario y aporta riqueza, pues nace de nuestra tradición y, por eso, nos aporta pilares para avanzar. No olvidemos también que en el riquísimo patrimonio de historias populares existen historias de todo corte, con increíbles protagonistas femeninas -como Blancaflor o la María del Príncipe Durmiente- que son activas y manejan otros códigos de conducta, nada machistas.
    Y ahí vamos al otro lado: A menudo la sensación que tengo al ver estos Clasicos Revisitados es la que me invadió ayer en una cafetería: que las multinacionales del disco utilizan canciones ya conocidas, en boca de intérpretes que, la mayor parte de las veces -y por seguir con los clásicos- parecen meter el pie en zapato ajeno, con la esperanza de que, siéndonos ya familiares, serán también más fácilmente aceptadas por todo tipo de público. Y ése parece ser el motivo de mayor peso para volver a ofrecer estas historias.
    3: Por último, con respecto a la necesidad de aprender "oficio" -bien en talleres, bien echando un ojo a libros que hablan sobre el cómo escribir, etc.-, creo que es algo que va en personas. Y un autor o autora inteligente y potente, utilizará de cada método aquello que le interese y dejará lo demás. Porque, y ahí sí que doy la razón a Javier Flor, a escribir se aprende escribiendo. Y no hay otra. Pero charlando sobre el cómo y el por qué -y, si no hay nadie a mano, siempre se puede charlar con los libros-, también se aprende sobre el camino propio.
    Disculpad si me extendí en exceso -había muchas cuestiones y, aún así, creo que no hemos hecho sino rozarlas-, gracias a Ana por el artículo y la intención y a seguir mirando, buscando, investigando y disfrutando en este apasionante mundo de la literatura infantil.

    Saludos

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  24. Gracias, Juan y Claudia, por el comentario.

    Quería apuntar, además, que el manual que comenta Ana de Stephen King es excelente. Si alguiente tiene prejuicios por el autor, que intente olvidarlos y disfrute de la lectura. No descubre la pólvora, pero sí ayuda a estructura algunas inclinaciones.

    Saludos a todos.

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  25. Es muy cierto, hay una falta de desconocimiento por parte y parte, y es que en LIJ es necesario que los ilustradores tengamos conocimientos literarios y de escritura, y que si nos animamos a escribir lo hagamos teniendo conocimiento de las lógicas narrativas, pero por otro lado también es demasiado importante que los escritores de LIJ tengan conocimiento de la ilustración y creo que ahí se está fallando también, porque los escritores (hablando en términos generales) no se han interesado por el lenguaje gráfico y falta mucho conocimiento de la imagen; para el bien del libro y de la
    LIJ se debe trabajar en equipo si se quiere generar una buena relación de imágenes y palabras, es un compromiso mutuo y que implica doble trabajo si se quiere.

    Por otro lado, hay otro tipo de libros en los que el lenguaje gráfico es más evidente, los libros de imágenes o libros sin palabras, en estos se generan lecturas de imágenes, creo que es un campo en el que los ilustradores podemos explorar más, a muchos ilustradores nos interesa también poder contar historias o generar narrativas, o en general... expresar ideas personales, aún así, insisto en que debe haber conocimiento de lo que significa escribir y por ende: ser muy buenos lectores.

    Saludos Ana! Muy bueno tu blog, lo vengo siguiendo hace tiempo.

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  26. Hola Ana, aquí Andrés de buenos aires, te leí a través de mi amigo Germán Machado, lo que te agradezco más es haber planteado el tema así, desnudo; creo que siempre es un tema de grados de libertad, y que la autocensura es el tóxico mayor. En este pequeño mundo de la LIJ rioplatense estoy en la lista de los "un poquito inadecuados", un lujo que puedo darme al no estar detrás de "hacer carrera de escrito LIJ". Gracias otra vez.y volveré por aquí.

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  27. Gracias Ana por tu post, una vez más.
    Pienso que sí hay buenos escritores para niños y niñas, pero son pocos con respecto a todo lo que se publica: hay demasiada producción muy mala. A mí me gustan autores como Pablo Albo, Antoni Garcia Llorca, Andrés Barba, Antonio Rubio... Pero creo que se publica mucho y muy malo. Y hay que señalar a otros responsables:
    -editoriales regidas por comerciales, en vez de editores.
    -editores cuyo objetivo no es publicar textos buenos, sino textos vendibles.
    Echo de menos que señales a los editores. No es culpa de un escritor escribir mal, es culpa de un editor publicar un mal texto. Un mal escritor (o mejor, un mal escrito), no pasaría el tamiz de un buen editor.
    En última instancia que haya libros con textos pésimos al alcance de niños y niñas es culpa de editores, comerciales y libreros, que lo consienten y, en muchos casos, lo promueven.
    Cuestión a parte es la de los maestros/as, madres/padres y lectores, que asumen como un mal menor la mala literatura.
    Sí, hay gente que escribe muy mal. Lo insólito es que publique. ¡Y que se lea!
    Pero sí, también hay buenos escritores, aunque en muchos casos es difícil dar con ellos en el océano de malos libros.
    Besos y gracias de nuevo por el post estupendo.

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  28. Lo que hay es crisis de editores con ganas de poner, no digo las manos en el fuego, pero si el guante sobre la cerilla por un autor o una autora que no haga exactamente "lo que se vende". ¿O se creen que alguien va hoy en día a un editor diciendo: "tengo una idea maravillosa, ¡una adaptación de Blancanieves!"?

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  29. Ana, tienes el don de decir bien lo que pensamos todos pero no nos atrevemos a decir porque parecería que caerá mal. Te sigo.
    Pienso que la crisis (no la llamaría "de escritura") es más española que de América Latina, pero que la hay, la hay.
    Es casi imposible que se produzcan textos como los que buscamos en la cantidad que requiere el mercado en este momento. La burbuja no es sólo española. La demanda de novedades es feroz y más lo es la velocidad del "consumo" de esas novedades que pasan sin pena ni gloria de la mesa de novedades a la de saldo o peor destino. Entre tanto no se reeditan libros que dieron mucho de sí en su momento y que sería genial volver a contar con ellos.
    Para las abuelas me veo obligada todo el tiempo a buscar cuentos que se sostengan solitos, me refiero a que la ilustración sea un complemento, no lo central del libro, ya que sus experiencias de lectura con muchos chicos (en un aula de 30 y pico de críos, en una sala de espera de hospital, en un comedor comunitario) no dan para hacer una lectura exhaustiva de imágenes, pero sí para una historia bien leída. Lamento decir que no encuentro tanto de eso como me gustaría. Y sí veo, y siempre me extraña, cuentos que parece que hubieran quedado son terminar. Como si el autor hubiera entregado el borrador, el bosquejo, una idea sin desarrollarla ni trabajarla del todo. Y salen divinamente ilustrados. Tengo un libro así a la mano (se dice el pecado...). Una cosa que me pregunto es si los autores sienten una demanda tal que entregan antes de tiempo, arriesgando su prestigio. Me extraña cómo esos textos pasan la edición...
    No creo que la solución sean los libros de preceptiva, aunque los considero más que necesarios para el oficio. El mejor que conozco es el compilado por Eduardo Heras León, en Cuba, tamaño extra en papel biblia, una exquisitez poco frecuente, edición de Casa de las Américas cuyo título hoy no recuerdo. Recomiendo otro con beneficio de inventario y que acaba de reeditarse, para tu lista: http://cosario-de-mempo.blogspot.com.ar/2012/06/asi-se-escribe-un-cuento-mi-nuevo-viejo.html

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  30. ¡Obrigada! como dice Claudia Souza, también yo estoy agradecida de propiciar este espacio de reflexión que nos convoca a tantas personas.
    Los libros para niños se multiplican, sí, pero no la calidad, coincido también con Elena cuando dice que a veces a suma sale 1.5 y es la ilustración, confirmo Ana, la que sostiene ese puntaje.
    Tu provocación, como bibliotecaria, me llevo a pensar también en las reimpresiones, en los libros para releer, los incluidos en el catálogo en el que participaste de KIRICO de títulos elegidos por libreros españoles y otros que no están ahí.
    En fin que me hiciste pensar en lo mucho que yo regreso a los viejos libros y me das elementos para darle nombre a mis sensaciones en mis encuentros con muchos nuevos libros, sin que por ello deje de reconocer que hay, escasos, sí, muy buenos nuevos libros.

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  32. Hola Ana,

    Hará unas semanas te remití una historia, escrita e ilustada por mi. Soy Rosa Alonso.
    De siempre me ha gustado explicar, historias o hechos, creciendo conmigo para luego ser o acompañarse por imágenes.
    Como diseñadora e ilustradora, también me considero escritora. y confunde tanta polifacética variedad, van conmigo, todos y me encanta.
    El artículo de escritores és muy objetivo y claro.
    Felicidades.
    PD: agradecería comentar contigo mi historia.
    Gracias.

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  33. Genial Ana. Lo he compartido en el Facebook de la revista Había una Vez. Es lo que llevo diciendo hace rato, y me has confirmado que no soy la única que lo piensa! Levantamos una piedra y encontramos un ilustrador, pero dónde se fueron los escritores?? HUYERON!!!!! No hay nada alegre de lo que escribir? Se pusieron graves? El joven hoy es demasiado complejo o avanzado? Excelente debate y llamado a la acción! Abrazos desde Chile.

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  34. Hola Ana, feliz de saberte en forma y siempre guerrera. Pero vamos a lo que nos trae aquí. Comenzaré por decir que creo que todos los comentarios, desde luego tu post, tienen razón en lo que dicen, mas tengo la impresión de que se mira hacia el lado equivocado. Se pone la atención en escritores, ilustradores y editores, dejando a un lado lo verdaderamente importante: la obra.
    Halemos del álbum. Cuando escritor y autor (e incluso editor, pero dejémoslo de momento) buscan hacer cada uno su obra con contenido, brillo, altura literaria o pictórica, profundidad… olvidando que lo que habrán de hacer es una obra única, sólo se obtienen obras frustradas, cojas, incompletas, repetitivas, pero nunca aquello que debíamos haber hecho: una obra conjunta. Es muy frecuente que encontremos interesantes obras gráficas editadas conjuntamente con textos literarios magníficos, que naufragan como álbum, porque imagen y texto tienen vida propia pero carecen de vida común. Aunque lo que más abunda son álbumes que gráficamente se defienden bien y fracasan porque el texto lo ha escrito un idiota (muchas, muchísimas veces el propio ilustrador) que sólo es capaz de colocar frasecitas redundantes con la imagen.
    No es, por tanto, cosa de buenos o malos escritores o ilustradores, sean el mismo, dos distintos o los mil hijos de San Luis, sino de la capacidad que tengan de buscar y crear una obra conjunta.
    Otrosí. Los editores no son los malos de la película. No son seres caprichosos y malignos, son, por lo general, buenos profesionales que saben hacer su trabajo. Cierto que a muchos de ellos solo les interesa el dinero, pero hay también un buen número de ellos que aman la literatura y su profesión. Ellos hacen lo que los autores les consienten. Imponen, recortan, simplifican, modifican, frivolizan… sólo lo que se les permite que impongan, recorten, etc. Si después de escucharles, de atender los muy buenos consejos que muchas veces dan, insisten en imponer, recortar, etc. lo que el autor no quiere, habrá que decirles que no y hasta aquí hemos llegado, porque a mí, autor, no me interesa publicar por encima de todo. Si luego viene otro y consiente lo que tú no has consentido, el problema no es el editor.
    Y quiero acabar, que ya me he extendido más allá de lo cortés. Todos hemos sido niños y todos lo recordamos. Los niños de hace cien años y los de hoy se emocionan con las mismas cosas, sufren con las mismas penas, ríen con las mismas alegrías. La literatura se hace con la memoria no con la vida social. No es necesario estar entre niños cada día, besar cada mañana a una docena de tiernos infantes, jugar con ellos para mostrar nuestra torpeza de adultos patosos, para escribir obras para ellos. Lo que hay que tener es memoria de nuestra infancia, de la felicidad de unos días y de la amargura de otros, del dolor de lo vivido y de lo visto con la intensidad de lo vivido. De la alegría del juego y de la de caricia, como del dolor de la bofetada o el de la injusticia. A algunos he oído que decían que sólo se puede escribir desde el niño que uno lleva dentro, eso es cosa de caníbales, se escribe desde el recuerdo. La memoria es la materia de la literatura, aunque a veces se trate de la memoria de lo que aún no ha sucedido.
    Besos, chicas y chicos.

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  35. Estimada Jennifer,

    Tengo que reconocer que discrepo contigo... Por qué la literatura para menores tiene que ser necesariamente alegre... La niñez es feroz, incluso cruel... Me imagino que es por eso que los niños se enganchan con historias duras como la de HC Andersen o Oscar Wilde, porque les dan herramientas para trabajar sus propias frustaciones y fortalecerse frente al mundo que los rodea...

    Un abrazo,

    Julián.

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  37. Hay un concepto que he escuchado bastante últimamente y es el de "autor integral". Es el que utilizan muchos ilustradores para autonombrarse al publicar libros con textos e ilustraciones propias.
    Lamentablemente son pocos los que logran esa armonía entre la musicalidad del texto y la potencia de la ilustración. Muchos se notan forzados, como si el texto estuviera allí para justificar la imagen.
    Hay excelentes ilustradores pero no a todos se les da la escritura.
    Sara

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  38. La última visita de una editorial a nuestra biblioteca se centró en "recomendar" todas las adaptaciones, los enormes libros de cuentos clásicos ilustrados, todos los videos de Disney "bellamente" remasterizados. A todo esto se le da el nombre de "Plan Lector"
    Para sorpresa el "asesor" no incluyó material actual o temas que traten el acontecer de los niños y niñas y su entorno.
    Prácticamente nos ofrecen ventas de bodega, Necesitamos Escritores Infantiles (así no tengan ilustraciones).

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  39. ¿Y nadie se ha parado a pensar que en el libro infantil quizás se está eligiendo, quizás inconscientemente, la ilustración como vía de supervivencia editorial?

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  40. Agustín Fernández Paz6 jul. 2012 13:19:00

    Hola, Ana. Llego tarde a la lectura de tu texto y de los numerosos comentarios que ha provocado (qué positivo me parece eso), en los que han ido apareciendo las facetas más importantes del problema que suscitas.
    Como estoy muy de acuerdo con el último párrafo de Xabier Docampo, no lo voy a repetir aquí. A mayores, daré mi opinión sobre la ausencia o no de buenos autores. Sugiero que quizá la situación no ha cambiado tanto, quizá ocurre que ahora es más evidente dada la gran cantidad de libros que se publican. Porque cada año, desde hace bastante tiempo, aparecen una o dos docenas de libros de alta calidad: no es una mala cosecha, ni mucho menos. También hay un buen número de libros interesantes, aunque no alcancen la excelencia, y una cantidad elevada de títulos que son malos o no aportan nada nuevo. Y sí, en la oferta comercial aparece todo mezclado y no es fácil distinguir el grano de la paja. A esto sólo le puede poner remedio una crítica (en papel o en la Red) que huya de lo superficial, unas librerías con personas preparadas y el boca a oreja de los lectores, que tan eficaz resulta para hacer visibles libros que corren el peligro de quedar sepultados.
    Saludos desde un Vigo lluvioso.

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  41. Nora Patricia Fowler6 jul. 2012 16:58:00

    Hola Ana: estoy suscripta a tu blog, y ahora desde el face te leo a partir de lo que publicó Germán Machado. Coincido contigo en que hay una gran proliferación de ilustradores, geniales artistas muchos de ellos. También es cierto que muchas veces las ilustraciones superan y con creces el texto del libro. Pero creo que no es cierto que haya escasez de escritores. En todo caso hay nuevas concepciones de la escritura, nuevos formatos que incluyen la imagen como parte esencial del texto para narrar una historia.
    Desde hace 4 años empecé a comprar para la Biblioteca en donde trabajo Libros -album. Libros en donde la imagen y el texto no están disociadas, ni la primera acompaña a lo segundo. Libros donde imagen y texto constituyen una unidad y más aun, donde la imagen propone otro texto. Imágenes que, a mi juicio,proponen al lector nuevos espacios para la fantasía, los sueños, la imaginación.
    Cuando elijo un Libro-album para comprar, obviamente leo el texto. Porque, como tú dices, muchas veces el texto es de una endeble calidad literaria y lo que me interesa ofrecer al lector (niño, joven o adulto) es buena literatura.
    Hay geniales ilustradores que son también brillantes escritores. Shaun Tan, Chris Van Alklbusrg, Jimmy Liao, Anthony Browne, María Wernicke y muchos otros que no menciono. También hay excelentes escritores que realizan brillantes adaptaciones de cuentos clásicos, cuentos que por otra parte siguen encantando a cada nueva generación de niños, aún cuando en los análisis que los adultos hacemos de esos cuentos, encontremos que proliferan las conductas misóginas, machistas o incluso contrarias a los derechos humanos. A los niños les sigue gustando estos cuentos que muchos quieren denostar.
    Como no soy escritora, sino lectora y promotora de lectura no puede opinar mucho en referencia a la parte de responsabilidad de los editores en la publicación de nuevos libros, pero sé, por amigos, de lo difícil que es entrar en el mercado editorial, máxime en estos tiempos en donde lo que prima es la venta y no la calidad.
    En una parte de tu texto mencionás a Benjamín Lacombe, a mi juicio verdadero artista de la imagen y su adaptación del texto de Blancanieves. Yo compré ese libro y el texto es prácticamente una fiel versión del original de los hermanos Grimm. No me pareció cursi en absoluto, y por el contrario, las ilustraciones aportan un belleza crucial a tan cruel historia. Y fue maravilloso ver a los niños del taller lo fascinados que quedaron cuando escuchaban la historia y veían las imágenes. Y ni que decirte de sus aportaciones y opiniones acerca de la historia. Hablamos de la maldad, la bondad, la compasión, la exhaltación de la belleza y muchas otras reflexiones que a mí me dejaron pensando. Y te hablo de niños entre 6 a 11 años.
    En cuanto a tus consejos sobre leer textos sobre cómo escribir no lo veo mal, siempre que esto no sea lo único que el escritor lea. En mi parecer, un buen escritor debe ser primero un excelente y prolífico lector. No creo que un simple curso, o un libro con recetas pueda calificarte para narrar una buena historia. Y a veces, una imagen que nos conmueve, puede ser el puntapie inicial que nos permita escribir una historia sorprendente.
    ¿O no son las historias de los libros, relatos con palabras que describen las imágenes de lo que vemos y vivimos?
    Un gran saludo desde la Patagonia. Nora Fowler

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  42. Yo escribo para niños. Me encanta escribir para ellos. Yo escribo, así que aplico a la solicitud.... Bien, quién me quiere publicar?

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  43. Disculpa Julián no me has entendido... no estoy implicando que hay que escribir cosas alegres, para nada. Solo busco una razón por la cual han dejado de escribir los autores LIJ, como antes. Con la frecuencia, el entusiasmo y calidad... jamás implicando que hay que solamente escribir cosas bonitas. De hecho los libros más acudidos por la juventud hoy son más bien dramáticos y fuertones. Pensando en voz alta, fue un ejemplo solamente que puse sobre la mesa para poder llevarlas, a un cierto razocinio, las posibles causales por las cuales se ha disminuido tanto la proliferación de relatos literarios o narración infantil-juvenil de calidad.
    Siento que no hay una propuesta nueva, que los álbums están saliendo mejor editados por los ilustradores mismos y los letrados están brillando por su ausencia! (hablando de la LIJ, siempre). ¿¿Cuál será la "zanahoria" que necesitan para poder, desde su proeza, revindicar la comunicación con los peques?? Es el mercado dictando los conetnidos ahora? Tantas posibilidades antropológicas a las cuales nos vemos enfrentados... un temazo.

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  44. Víctor Castañeda7 jul. 2012 4:53:00

    Hola Ana:
    Soy de Chile y me dedico desde hace ya varios años a escribir para el segmento infantil. He publicado para la principal Fundación de jardines infantiles de mi país, Fundación Integra, unas historias titulades "Las increíbles aventuras de Súper Kiwi y la Chica Betarraga" cuentos para una alimentación sana, además de trabajar en mi proyecto de aventuras personalizadas infantiles, y escribir para el plan lector de la asignatura de lenguaje de la comuna de Puerto Montt. Realizo también talleres de cuenta cuentos bajo la modalidad Montessori. Si deseas y tienes tiempo de leer algunas cosas, te puedo enviar algunos textos. Yo escribo desde el humor y me gustan los temas socialmente sensibles y poco tratados, como el bullying, la partida de un ser querido, el prejuicio, etcétera. te envío un abrazo y mis sinceros deseos de éxito (y de que me leas en algún momento...)

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  45. Pues yo llego también muy tarde a esta reflexión y resulta difícil añadir algo nuevo. Concuerdo con Ana en una cosa que hemos hablado muchas veces, faltan historias. Como narradora y ahora librera sé lo que cuesta encontrar historias para contar entre los nuevos álbumes ilustrados. ¿Será por eso que muchos narradores se han puesto a escribir?
    Y también nos falta una tertulia de literatura infantil en Madrid. (Ana, terminaré de convencerte para el otro curso?)

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  46. Perdón si te mal entendí Jennifer...

    Suerte en todo a todos y muchas gracias por el post Ana,

    Julián.

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  47. Hola Ana,
    que buena oportunidad para comenzar de nuevo a hablar contigo. Más arriba mencionas que no es justo derivar la discusión hacia los editores. Discrepo, tal vez nos ea justo si no pertinente. Sin embargo, comencemos con los escritores.
    Ha mucho tiempo, cuando aparecieron lo que hoy denominamos clásicos de la literatura infantil, no se trataba de lo que hoy conocemos como LIJ. Era literatura de la que se apropiaron los niños y los jovenes. Muchos de estos textos incluso fueron controvertidos y criticados, aunque publicados, incluso a expensas de los mismos autores. La situación hoy no es la misma sin embargo, si Mark Twain quisiese publicar hoy Tom Sawyer o Historia de un niñito bueno, historia de un niñito malo, no lo podría hacer. Lo primero que sucedería es que la editorial intentaría normalizar su libro (eso si alguna vez lo mira)y después, probablemente, decidir que no se tomaría el riesgo por el caracter controvertido del libro.
    LAs editoriales y, por ende, los escritores que quieren trabajar con editoriales, buscan que el libros ea vendido y para ello busxcan obras insulsas y facilmente comerciables, cual capítulo de Fiends. Solo las grandes editoriales (FCE, Lóguez, Serres, Media vaca -reconozcamosle el espíritu- etc.) se arriegan a publicar otro tipo de textos menos politicamente correcto.
    Así que tal vez nos ea justo pero si es real, y quien quiere mantenerse en este mundo de la LIJ, sabe bien pronto que, al menos al principio, la editorial manda. Así que en esta discusión acerca dela baja calidad de la literatura infantil las editoriales si tienen mucha responsabilidad.

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  48. Os paso el enlace de una entrevista en el Horn Book (en inglés)que viene muy a cuento de este tema. La ilustradora Molly Bang (que, por cierto, me dio clase) y la ecologista Penny Chisholm colaboran para crear dos álbumes ilustrados de divulgación. Se ve la importancia que le dan tanto a las imágenes como al texto, y a cómo funcionan juntos:
    http://www.hbook.com/2012/07/authors-illustrators/interviews/five-questions-for-molly-bang-and-penny-chisholm/

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  49. Hola Ana, tu entrada me parece sumamente interesante. Creo que tienes bastante razón. Me encantan los álbumes ilustrados y los hay maravillosos pero en muchos casos es cierto que el texto parece que está ahí por poner algo. En cuanto a los clásicos... no entiendo que haya que adaptarlos, la verdad. Yo he leído de pequeña a los hermanos Grimm y a Andersen en versión "original", sin dulcificar y los he disfrutado mucho. Siempre nos gusta verlos bien ilustrados pero es cierto que con tantas Blancanieves y Alicias las estanterías se comban.
    Creo que el principal problema es que los adultos (editores, escritores, ilustradores, padres, profesores) en su mayoría tienden a creer que los niños no entienden demasiado de calidad, que hay que darles cosas monas y fáciles. Los niños NO SON TONTOS (lo pongo en mayúsculas para ver si las letras se escapan de aqui y les dan en la cabeza a algunos).

    A los "manuales" que aconsejas yo añadiría como número 1, imprescindible para cualquiera que sienta la necesidad de contarle algo a un niño, la "Gramática de la fantasía" de Gianni Rodari.

    Un saludo desde el lado de los peques.
    Mayte

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  50. No hace falta menostener el arte de la imagen en el álbum ilustrado para reivindicar el arte de la palabra en la LIJ.

    Eso enfrenta a unos y otros autores en balde. No hay culpa en los dibujantes, como no la hay en los editores, si unos y otros hacen buenos libros.

    Por lo demás, de acuerdo: hay mucha tontería, mucho hacer por hacer y mucho aficionado naufragando en el colorido oleaje de un mar de papel.

    La mirada atenta revela, sin embargo, que tampoco hay muchas ilustraciones a flote.

    Hay, probablemente, un exceso de libros y de autores de textos, también un exceso de autores de dibujos.

    Como expresión democrática de acceso al arte, la cosa está francamente bien, pero no creo yo que muchos de estos autores estén tan interesados en aprender lentamente un arte como en hacer oír a gritos su voz entre el tumulto.

    Gracias por la polémica y saludos a todas y todos.

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  51. Tengo la impresión de que los textos se elaboran bajo un acuerdo tácito, dictado de antemano: valorar en un porcentaje muy alto, exclusivamente sus posibildades comerciales.
    En este punto la función editorial se convierte en filtro para acomodar las obras al gusto medio o al gusto de las mayorías.
    No se ha de deducir de estas palabras que el escritor debiera trabajar para "los menos" y que eso sea sinómos de calidad. Por el contrario, "los menos", ya son demasiados. Harold Pinter en eso era categórico cuando expresaba que él sólo escribía para sí mismo.

    Otro punto: la ilustración es un ejercicio constante de narración.
    A mi juicio, debería hablar menos cuando acompaña a un texto, saber guardar silencio, dejar espacio al lector. Del mismo modo aventurarse en narrar sola confiando en su propia textualidad.

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  52. Javier Sobrino18 jul. 2012 16:01:00

    Escritores de álbumes ilustrados: una especie que crece

    Empiezo esta entrada dando las gracias a Ana por haberme invitado a participar en este debate y sobre todo por haber logrado con su artículo avivar un tema que me interesa mucho, los escritores de álbumes ilustrados y libros para primeros lectores.

    Sobre este tema he escrito estos días un artículo que no puedo publicar íntegro por su extensión, como un comentario, por lo tanto he seleccionado una parte y el resto lo podéis leer en mi blog.

    (...)Los escritores
    (...)
    En la actualidad, los primeros lectores leen textos que tienen una variada procedencia: el cuento tradicional, los cuentos de escritores clásicos, los escritores esporádicos, y los escritores de álbumes, que los hay.
    -Los cuentos tradicionales siguen siendo una fuente en la que beben muchos editores a la hora de crear libros para primeros lectores. Este fenómeno perdura a lo largo de la historia de la LIJ española moderna, desde los Cuentos Populares de editorial La Galera en las dos épocas (años 80 y 90), a los Cuentos de la Media Lunita de Editorial Algaida/Anaya. Hoy en día, son de todos conocidas las versiones que las diferentes editoriales publican con mayor o menor éxito. Incluso ha surgido algún premio que condiciona la historia a ser una versión de un cuento popular o de un clásico. Es evidente que en esta decisión editorial podemos encontrar motivaciones económicas, comodidad, interés, oportunidad, no apostar por los textos actuales, todas respetables.
    -Los cuentos de autores clásicos como Cortázar, Pessoa, Verne, Tolstoi, Wilde o Gorki siguen la estela de los cuentos populares. Algunos están destinados a primeros lectores y otros a lectores de mayor edad. Hay diversos ejemplos como la Colección El cordel de El Zorro Rojo, El bosque viejo de Editorial Gadir o los libros de Editorial Nórdica.
    -Los escritores esporádicos en el mundo del álbum ilustrado son muy frecuentes por muchas razones: porque piensen que un texto para álbum se escribe con suma facilidad, porque si escriben para adultos cómo no van a escribir para niños y algunos en media hora, porque son escritores de libros infantiles y les apetece probar con los más pequeños, porque los álbumes están de moda, porque reciben el encargo de algún editor, porque han tenido un hijo y entonces se sienten atraídos, porque trabajan con niños (maestros, bibliotecarios, narradores) y quieren contar historias… Cada uno tiene sus motivaciones que sólo él sabe y sobre las que no puedo opinar. Lo que sí es cierto es que estos escritores tienen caducidad, duran un tiempo, unos libros, una editorial…son flor de un día, o día y medio.
    -Y por último están los escritores de álbumes. A pesar de la competencia que crea la compra de derechos, los cuentos populares, los escritores clásicos, los escritores de adultos y los escritores esporádicos, considero que hay un grupo de escritores de álbumes y por extensión de primeros lectores. A ellos va dedicado el siguiente apartado.

    Los escritores de álbumes
    Los escritores de álbumes tienen una serie de características que los define y atesoran un conjunto de cualidades que se aprecian en los libros que escriben:
    (...)
    Javier Sobrino (maestro, miembro de la Revista Peonza y escritor de álbumes ilustrados)
    http://sobrinojavier.blogspot.com

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  53. Hola Ana,
    A estas alturas creo que ya se ha dicho todo, solo añadir que es lógico pensar, dada la sociedad montada como la tenemos, que sea más "importante" la ilustración que el texto, porque se prima sobre todas las cosas la belleza de lo visual, por eso, imagino, la preponderancia del álbum ilustrado que tenemos desde hace unos años, producto que, por otra parte, ya no solo es consumido por los niños sino que coleccionan los adultos.
    Para terminar si se necesitan escritores..... AQUI HAY UNA!!!!!!!!. Llevo intentando unos cuantos años que algún editor se decida a publicarme, al menos a leerme que eso ya seria un lujo, y no hay forma. Por lo que la entrada de Se necesitan escritores de LIJ... duele un poco. Quizá es que buscan siempre en el mismo sitio, o quizá es que se empeñan en querer ofrecer siempre lo mismo y seguro.... sigue siendo mi opinión.
    Un saludo

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  54. Va a resultar ahora que los ilustradores le quitamos el pan a los escritores... cuando en el 99% de los casos, a los ojos de un editor, el ilustrador es un mero ornamentador, de hecho ni se nos considera autores, aun siéndolo. El ilustrador es, de siempre, y por desgracia, el gran infravalorado del medio editorial, pese a que gracias a sus ilustraciones, en no pocos casos convierten en buenos libros que no lo eran. Me parece muy triste que para defender la figura del escritor, se ataque la del ilustrador. Solamente quería decir eso. por lo demás, excelente blog.

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  55. ¡Ja!... me ha encantado, Ana. Me parece necesario este debate. Bueno, no sé si necesario, pero desde luego divertido.

    Basta de tirarse la pelota unos a otros, así en general; la culpa es de todos, de editores, escritores e ilustradores; la culpa de que haya tanto libro prescindible e incluso perjudicial es de las leyes de mercado, en que estamos todos los que nos dedicamos a esto inmersos y con las que comulgamos si pretendemos ser profesionales, alimentándolas y permitiendo que el proceso siga adelante. Yo me incluyo como ilustradora: si pretendo pagar el alquiler, hay veces que ilustro cosas que no me convencen y que, por cumplir plazos (impuestos por los editores o autoimpuestos por la relación tiempo disponible/adelanto percibido), mando a la imprenta algunos libros con la firme convicción de poder haberlo hecho mejor.

    Hacemos libros como churros. No nos sorprendamos de que sean muchas veces eso: un churro. Tengamos todos un poco más de humildad y de autocrítica, por favor.

    Y otra cosa: leo muchos comentarios acerca de lo maravillosas que son las ilustraciones y de lo mucho mejor que los textos que son y la grandísima cantidad de buenísimos ilustradores que hay... ¿en serio?... Ana: si se permiten peticiones, pido que el siguiente post (el de después de los editores) sea para ponernos a caldo a los ilustradores. Porque, señores y señoras: ilustrar no tiene por qué tener nada que ver con hacer libros bonitos. Hacer libros bonitos es fácil. Ilustrar no. Hacer libros álbum, menos. E, igual que hay pocos álbumes que se publiquen en donde funcione el texto, lo mismo pasa con las ilustraciones. Lo que pasa es que estamos en general menos educados para valorar eso, y además los colores y las formas son tan bonitas y tan preciosas que nos ciegan.

    Moraleja: editores, escritores e ilustradores: COMPRÉMONOS TODOS UNA PAPELERA Y USÉMOSLA DE VEZ EN CUANDO.

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  56. Hola Ana
    te escribo desde Argentina. El año pasado nos hemos juntado con dos amigas, Cuentos de Seis Patas, por esta causa, por que estabamos cansadas de comprar libros por las ilustraciones y que al momento de leer la historia fuera horrible. Así es que a mi niña de 6 años solo le leo los hermanos Grimm hoy en día.
    Bueno, si queres, somos tres escritoras, ansiosas de seguir escribiendo.
    Este año hemos publicado 10 titulos, por suerte, que los puedes ver en Facebook o escribirnos al mail de Cuentosdeseispatas@gmail.com
    con gusto te enviaremos algo para que veas.
    Un cariño, Carolina Berdiñas

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  57. Hola, me llamo Hilda Chan Del Aguila. Y me quiero presentar. Soy una escritora de 12 años de edad que ama ala papel y el lápiz como un padre ama a su hijo. Y opino que los que pueden hacer las mejores historias infantiles son los niños, por ello quisiera empezar a trabajar como la prematura escritora que soy, para poder mostrarle al mundo que incluso siendo escolar, tengo la categoría de un escritor titulado.
    Si alguno de ustedes tiene dudas de mi capacidad, los invito a visitar mi blog: theblackfans.blogspot.com
    Espero que en algun momento este comentario pueda ser leido y alguna persona se interese en mi talento.
    Con esto me despido.
    Atte:
    Hilda Chan Del Aguila

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  58. Observo, por los comentarios, que no es tanta la falta de escritores como de editores valientes. También veo que hay un ramillete de blogs con obras infantiles, bien, aquí la dirección de un blog que me llegó por invitación y que se ocupa de aunar y enviar a su club de lectores vuestras obras y en las que encontraréis para vuestros hijos literatura gratis http://retebookjunior.blogspot.com.es/

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  59. ES MUY CIERTO EL PUNTO PRINCIPAL QUE SEÑALAN, DE BUENAS ILUSTRACIONES PERO CONTENIDO POBRE. LES INVITO A QUE VISITEN MI PAGINA WWWW.OZU-LIBROS.COM EN UNOS DIAS SE PODRAN DESCARGAR LOS CONTENIDOS.ES UN LENGUAJE RICO, ELEGANTE PERO DINAMICO Y FLUIDO. CON TEMAS BIEN DEFINIDOS. GRACIAS POR SU ATENCION Y NUESTRO AGRADECIMIENTO A ANA POR ESTE ESPACIO. ATTE. OZU MEXICO

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  60. Decir que "Blancanieves" es un cuento machista es hablar sin tener en cuenta muchas cosas, empezando por el contexto histórico (se escribió a principios del siglo XIX) y terminando porque no se creó pensando en hacer de él un cuento para niños, sino que se recopiló de leyendas y mitos tradicionales germanos. No deben juzgarse obras pasadas bajo el punto de vista actual, y menos sin saber cómo ni de dónde proceden. Por eso, decir que Blancanieves es machistas es una opinión bastante simplista.

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  61. No me extenderé mucho. He escrto mucha poesía infantil, y una muestra de ellas tengo en mi blog http://frolesmar.blogspot.com, bado el titulo UN PAIS DE FANTASIA.
    Evidentemente me gustaría publicarlas.
    Si teneis algun interes, podeis poneros en contacto conmigo, contestado a este comentario.
    Un cordial saludo.

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  62. Hola Ana... muy interesante tu blog, yo me dedico a escribir historias para niños y déjame decirte que realmente se ha perdido mucho la cultura de la lectura y por lo tanto la carencia de buenos escritores se ha dejado percibir. A mi me gustaría más el promover espacios donde podamos mostrar el talento que como escritores tenemos. Pues a veces hay que tocar muchas puertas para mostrar nuestro trabajo y como bien dices promoverla lectura es algo que deberíamos hacer todos los días.Saludos.

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  63. HOla:
    la invito a leer LA HERENCIA DE TOÑITA PERALES, LAS ÚLTIMAS LUNAS DE CHANDOSKI,LIBEREN A ANGIE. Rimáfulas, Paco Cahetes,del escritor Guillermo Quijano

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  64. Hola Ana, hace poco leo tu blog y puedo ver que te interesa tocar temas que no se suelen encontrar en otros sobre LIJ, por eso ahora te sigo. Con respecto a este tema, en una oportunidad que tuve de hacer un mini taller con Istvansch, el ilustrador, surgió este tema y el opinó que no cree que sea tan así (que los textos sean flojos o no haya buenos escritores ahora). Lo que pasa es que la crítica se centra más en el texto y descuida las imágenes, y es cierto que ya hace varios años surgió este auge de los libros-álbum, pero pasaron más desapercibidos porque no existe una rigurosa lectura de la imagen. Entonces el texto siempre sale perdiendo. Te dejo la entrada de mi blog por si te interesa ojearla http://quemerecomendaspara.blogspot.com.ar/2012/11/ediciones-del-eclipse-itsvansch-taller.html.
    Es decir a nivel académico, muchos no estamos preparados para hacer un análisis crítico de un libro ilustrado o álbum, para llevarlo a las escuelas los maestros tampoco reciben esa formación, en las universidades los estudiantes de Letras tampoco (al menos en Argetnina, en la UBA no) entonces van quedando desconectadas las 2 disciplinas que deberían ir juntas.
    Muchas gracias

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  65. Hola Bettina, muchas gracias por la info de tu blog, lo voy a poner en seguimiento. No creo que el problema sea falta de crítica, hay suficiente y creo que hay universidades que ya están analizando con mucho nivel imágenes y texto. Tampoco hace falta ser un especialista, si eres mediador o bibliotecario y maestro, para valorar tan críticamente un libro. Los editores hacen sus propuestas y nosotros podemos dar nuestra opinión desde lo que el libro nos despierta (emociona). Como dice Itsvanch, estamos en un sector muy comercial y se publica mucho que no tiene tanto valor: autores que no tienen nada que decir, ilustradores que hacen dibujos bonitos, editores que imprimen bien. Pero ¿qué pasa cuando leemos a un niño uno de estos libros y "s nos cae de las manos" porque está hueco? Esa es la discusión. Un saludo y gracias

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  66. Hola soy escritora de cuentos infantiles me gustaría compartir mi Log con ustedes
    www.lilamachado.blogspot.com
    Ojalá les gusten mis cuentos y poemas infantiles... Tambien creo letras para canciones.

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  67. Insisito en la valoración de lapalabra poética, insisto más en colcar al alcance de los niños la poesía. Soy escritura de poemas para niños, al vez si te interesara podría enviarte algunas obras. Una de ellas podrás verla en la fanpage Obnubilario. Pero tengo otro trabajos diferentes. Gracias por tus compentarios. Mabel (ARgentina)

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  68. Querida Ana! Me parece que tienes razón y me encantaría que me dieras tu opinión acerca de mi primera publicación, es un cuento infantil espiritual a que dirección de correo puedo enviártelo?

    Espero saber de ti pronto!

    Un abrazo

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  69. Hola Beatriz, gracias por tu comentario. Lo único es que revisar un escrito de alguien es un trabajo que hay que pagar. Yo en este momento no hago nada de esto. Te sugiero contactes con alguien profesional que pueda ayudarte. Un saludo

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  70. Hola Ana, y quisiera decirte que yo publico para niños, en mis dos libros de primeras lecturas "Me parezco, me parezco" de CIDCLI y "La historia de los 5 hermanos" de SERPENTINA, he puesto mi corazón y mi inteligencia, al igual que en mis demás textos infantiles, creo firmemente en la inteligencia de los niños y se que los libros que escribamos tienen que estar a la altura de ellos, que debemos hacer historias que se sostengan solas, y que las ilustraciones, por maravillosas que sean, deben de ser un complemento, ojala busques mis libros y veas que estoy, como muchos, en la búsqueda de un libro memorable desde la primera lectura....

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    1. Hola Edgar, pues claro que hay libros llenos de corazón e inteligencia. En este blog reseñamos muchos de ellos. Muchas gracias por tu comentario. Un saludo

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  71. Que curioso. Puede que haya un factor geográfico relacionado con todo esto, porque yo vivo en Estados Unidos y aquí parece haber más escritores que ilustradores. Aunque hablo de cantidad, no cualidad… Parece que mucha gente cree que un libro para niños lo puede escribir cualquiera.

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  72. Sí, Diana, en Estados Unidos los escritores están más organizados y preocupados por estar de diferentes maneras en el mercado: se asocian, organizan congresos, etc. Por supuesto que hablamos de cantidad y no de calidad...

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  73. Hola soy Raul soy un ilustrador y tanbien un escritor tengo mucho talento se manilar o sea escribir un libro para noño facir y tanbien novelas o bras en tre otros si me pueden ayudar contatenme aki ....raulelevangelista@hotmail.com...... si me pueden ayudar se loo agradeseria bukenme en facebook o en msn

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  74. hola soy martina de españa aqui les dejo el correo de mi vecina que lo comparto con ella nayraali18@gmail.com soy escritora de cuentos infantiles si alguien busca una escritora de cuentos infantiles escribidme en mi email muchas gracias.

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  75. hola soy martina de españa aqui les dejo el correo de mi vecina que lo comparto con ella nayraali18@gmail.com soy escritora de cuentos infantiles si alguien busca una escritora de cuentos infantiles escribidme en mi email muchas gracias.

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  76. Ana se están escribiendo muy buenos cuentos, por ejemplo "¡Pío! ¡Pío! ¡Qué yo no he sido!" Te va a encantar

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Tarambanea por el blog

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